Los Chivirís: La juventud radical en la II República Española

Los "Chivirís" fueron una de las milicias juveniles más desconocidas y radicales de las Juventudes Socialistas de España (JSE) durante la II República (1931-1936). Caracterizados por su extrema violencia, su origen e ideología reflejan la polarización y la escalada de tensión que precedieron a la Guerra Civil.

Introducción: Jóvenes en el abismo

La II República Española fue un período de efervescencia político-social, donde las calles se convirtieron en el campo de batalla de ideologías opuestas. En este crisol, surgieron numerosas milicias juveniles, y entre las filas socialistas, una de las más enigmáticas y violentas fue la de los "Chivirís". A menudo eclipsados por otras formaciones más conocidas, su radicalismo y beligerancia fueron un síntoma alarmante de la polarización que arrastró a España hacia la guerra civil.

Caracterizados por su extrema violencia, su origen e ideología reflejan la polarización y la escalada de tensión que precedieron a la Guerra Civil.

Origen e Identidad: Juventud y furia socialista

Los "Chivirís" eran una sección de choque, una especie de brazo paramilitar de las Juventudes Socialistas de España (JSE) y, en particular, de su facción más radical, que terminaría fusionándose con las Juventudes Comunistas para formar las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) en 1936. Aunque no hay un consenso absoluto sobre el origen exacto del término "Chivirí" (algunos lo asocian a un canto o grito, otros a un apodo despectivo o irónico), lo cierto es que representaban la quintaesencia del joven militante obrero de la época: desilusionado con la vía reformista, impaciente y dispuesto a la acción directa.

Se caracterizaban por su disciplina interna y una ideología que abrazaba la lucha de clases de forma literal y violenta. No eran teóricos, sino hombres de acción.



El Contexto: La República en la encrucijada

La República, nacida con promesas de modernización y justicia social, pronto se vio atrapada entre la intransigencia de la derecha y de la izquierda. Tras el "bienio reformista" (1931-1933), la llegada de la derecha al poder en 1933 radicalizó aún más a la izquierda, convencida de que la vía parlamentaria estaba cerrada y que solo la revolución podría salvar los logros republicanos y avanzar hacia el socialismo.

En este ambiente, la JSE, bajo líderes como Santiago Carrillo (quien en ese momento tenía una postura fuertemente revolucionaria), derivó hacia posiciones maximalistas. La retórica de la "revolución" no era una metáfora; se hablaba de ella como una necesidad inminente, y los "Chivirís" eran otros tantos que la ejecutaban en las calles.

Acción y Violencia: El pulso callejero

Los "Chivirís" participaron activamente en los enfrentamientos callejeros contra las milicias de derecha y fascistas (como las JONS y Falange Española), pero también contra formaciones anarquistas o republicanas moderadas. Eran conocidos por su arrojo y su uso de la violencia como herramienta política. Sus acciones incluían desde la participación en manifestaciones tumultuosas hasta los asaltos a sedes de partidos rivales o enfrentamientos armados.

Su presencia era una de las muchas manifestaciones de la militarización de la vida política en la República. Cada partido, cada ideología, sentía la necesidad de tener su propia "guardia" para defender sus ideas y atacar las del contrario. Los "Chivirís" eran, en este sentido, otro reflejo de su tiempo y del clima inestable de la Republica. Eran, como tantos jóvenes, militantes que creían fervientemente en su causa y que estaban dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias por ella.

Conclusión: Un síntoma de la fractura  

Aunque menos estudiados que otras milicias, los "Chivirís" son un ejemplo vívido de la extrema polarización y la progresiva militarización de la sociedad española en los años previos a la Guerra Civil. Su historia nos recuerda que el conflicto no surgió de la nada, sino que había, como se ha visto, un caldo de cultivo de tensiones ideológicas y una escalada de violencia en las calles, donde la juventud fue a menudo la punta de lanza más afilada. Su legado es un recordatorio sombrío de cómo las pasiones políticas pueden llevar a una nación al abismo. 


Comentarios

Entradas populares de este blog

LAS CINCO ROSAS. Una historia simbólica de la Falange Española a través de sus cinco fundadores

Nicola Bombacci: Del comunismo al fascismo revolucionario