El día que España perdió su imperio: la guerra que nunca debió ser
El día que España perdió su imperio: la guerra que nunca debió ser En 1898 España perdió las últimas piezas de su imperio ultramarino: Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam. El detonante fue la misteriosa explosión del acorazado estadounidense USS Maine en el puerto de La Habana, atribuida sin pruebas a España y utilizada por Estados Unidos como excusa para declarar la guerra. Fue el inicio de una agresión planificada, revestida de patriotismo, que terminó con la humillación nacional en el Tratado de París. Aquella derrota no solo significó el final del poderío colonial español, sino también una amarga sensación de traición por parte de la élite política que, con cobardía, vendió la sangre de los soldados y el sacrificio de quienes resistían en ultramar por unas miserables monedas. El hundimiento del Maine : un casus belli prefabricado Era un 15 de febrero de 1898 y el acorazado estadounidense USS Maine explotó en el puerto de La Habana. Murieron má...