¿La Hispanidad como civilización?

 ¿La Hispanidad como civilización?

Una mirada desde la historia y la cultura 


Se pretende poner de manifiesto que la Hispanidad es una Civilización, algo más que un imperio. En este sentido, deberíamos preguntarnos, en primer lugar, si la Hispanidad cumple los rasgos de Civilización y, también, si es comparable a Egipto, Grecia, China, Roma….





¿Qué es una civilización?

El término civilización hace referencia a un conjunto complejo y organizado de instituciones, costumbres, saberes, valores, expresiones artísticas, estructuras políticas y religiosas que, a su vez, caracterizan a un grupo humano a lo largo del tiempo. Por lo tanto, va más allá de un imperio o un país, es decir, implicaría toda una forma de vida compartida, una visión del mundo y una herencia cultural reconocible, transmitida a través de generaciones (en el caso de la Hispanidad, como se verá, unos 500 años).

Unos ejemplos clásicos de civilización serían las civilizaciones grecolatina, egipcia, cristiana medieval, china o la mesoamericana. Todas ellas influyeron profundamente en sus espacios culturales y geográficos, marcando la historia no solo por sus conquistas, sino por su legado intelectual, artístico, espiritual y político.


 

El contexto de 1492:  Un punto de inflexión

En 1492, varios hechos marcaron el nacimiento simbólico de lo que más adelante se conocería como la Hispanidad:

La conquista de Granada –el último bastión musulmán en la península ibérica- puso fin a la Reconquista, un proceso de más de varios siglos que definió la identidad religiosa y política de los reinos cristianos hispánicos. Se unificaba territorialmente la España visigoda –con matices-, pero de manera generalizada. A ello, habría que sumar también la expulsión de los judíos, no por tema antisemita sino por tema religioso.

El descubrimiento de América por Cristóbal Colón abrió un nuevo horizonte geográfico, político y cultural que permitiría una expansión sin precedentes de la cultura hispánica.

Por último, la publicación de la Gramática Castellana de Antonio de Nebrija, que marcaba la importancia de la lengua como instrumento de unidad y dominio cultural.

Este año marcaba no solo la formación de un futuro-inmediato imperio, sino también el inicio de un proyecto civilización al que se expandiría más allá de Europa.

Y es que, si en 1492 se llegaba a América, inmediatamente, se unían al imperio las posesiones de Europa (Franco Condado, Flandes, las actuales Holanda y Bélgica, Milán, Nápoles, Sicilia, Borgoña…), Filipinas, territorios de África, varias y dispersas islas del resto del mundo… con relaciones diplomáticas donde antes no había como Rusia, China o Zipango (Japón), con expediciones en África, Australia, Asia…, siendo el año 1580 el año en el que España domina el mundo, pues a todos los territorios anteriores habría que sumar los de Portugal y sus colonias.

Sin embargo, hay que quedarse con la fecha 1492 como una fecha clave, un punto de inflexión, que, a su vez, es el fruto de esa larga guerra de Reconquista que deriva en Imperio.

 

De la Reconquista a la expansión imperial

Tras siglos de guerra contra los musulmanes, los reinos cristianos peninsulares (especialmente Castilla) no solo se consolidaron territorialmente, sino que desarrollaron una fuerte identidad religiosa (católica), lingüística (castellana) y política (monarquía centralizada). Esa identidad se exportaría luego al Nuevo Mundo, América.

Con los Reyes Católicos y, más tarde, con Carlos V y Felipe II, España se convirtió en el primer imperio global de la historia, abarcando territorios en Europa, América, África y Asia. Sin embargo, más allá del dominio político y militar, se construyó también una unidad cultural.

 

¿Qué hace de la Hispanidad una civilización?

En este sentido, la Hispanidad se puede considerar una civilización por varios motivos:

-       Unidad lingüística: El castellano (español) se convirtió en la lengua común de vastos territorios, desde California hasta Filipinas, formando una red de comunicación y pensamiento compartido. Castilla era la región más grande de España y la mayoría de los conquistadores procedían de allí.

-       Universalismo católico: A través del cristianismo, y dentro de este concretamente a través del catolicismo, la Iglesia jugó un papel esencial en la construcción de instituciones, universidades, escuelas, misiones, y una cosmovisión compartida. El humanismo cristiano y los misioneros, junto a la fe de los conquistadores, fueron cruciales para la evangelización de América.

-       Fusión cultural: A diferencia de otras potencias coloniales, el Imperio español integró y mestizó sus estructuras, mezclando lo europeo, lo indígena y lo africano en un proceso complejo que dio lugar a nuevas formas de arte, música, religión y vida social (la Raza Cósmica). Esa fusión es la Hispanidad.

-       Producción intelectual y artística: La civilización hispánica dio lugar a gigantes de la literatura (como Cervantes, Sor Juana o Quevedo, también el inca Garcilaso, Vasconcelos, Neruda, Vargas Llosa…), a escuelas de pensamiento (teólogos como Francisco de Vitoria, que sentaron bases del derecho internacional) y a expresiones artísticas universales (barroco hispanoamericano, arquitectura colonial…).

-       Instituciones comunes: Se implantaron sistemas jurídicos, administrativos y educativos similares en todo el espacio hispánico, desde Lima hasta Sevilla. Hospitales, Escuelas y Universidades… pero también la unificación del sistema administrativo-político como el Virreinato o la provincia y el municipio, todo dependiente de la corona española.

 


La Hispanidad como legado vivo

Aunque el Imperio español desapareció políticamente, la Hispanidad como civilización ha perdurado. Millones de personas comparten una lengua, una tradición religiosa mayoritaria, una historia entrelazada, una visión del mundo y estructuras culturales similares –e idénticas en muchos casos-.

Hoy, América, España, partes de África e incluso Asia (Filipinas) forman parte de esa herencia civilizatoria. No es solo un pasado imperial, sino una identidad compartida, que puede ser celebrada, criticada y repensada, pero que sigue viva en la gente y en el tiempo -500 años-.

Y es que hoy en día esas gentes, esas almas, hablan, actúan, sienten y piensan en español –nuestro castellano- gracias a que en 1492 llegaron allí los españoles –castellanos, en gran mayoría, aragoneses, navarros…-, y eso es la Hispanidad.

 

Conclusión

Si entendemos civilización como un sistema complejo de elementos culturales, espirituales, lingüísticos e institucionales que perdura más allá de los imperios y las fronteras políticas, entonces sí, la Hispanidad puede ser considerada una civilización.

Nacida del cruce de Europa, América, África y Asia bajo el marco del Imperio español, se formó una civilización mestiza, diversa y profundamente influyente, cuyo legado aún está presente en el mundo contemporáneo.

Y es que España –Hispania- y lo hispano –español- es universal, es común, global…

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