Hispania, cuna de emperadores

Hispania, cuna de emperadores

La grandeza romana nacida en el extremo de Occidente

 

Cuando pensamos en el Imperio romano, la imaginación suele viajar a Roma, al Lacio, al Foro, al Coliseo... Sin embargo, en los siglos de mayor esplendor imperial, el poder de Roma habló con acento hispano. Desde las tierras de Hispania —fértiles, romanizadas, cultas y profundamente leales— surgieron emperadores, filósofos, juristas, soldados y administradores que no solo sostuvieron el Imperio, sino que lo llevaron a su apogeo.

Este artículo recorre la vida y obra de los emperadores nacidos en Hispania —Trajano, Adriano y Teodosio el Grande (con la dinastía hispana que los rodea)— estableciendo su importancia dentro del Imperio romano, sin olvidar el inmenso aporte cultural de Hispania: Séneca, Lucano, Quintiliano, y tantos otros que hicieron de Roma algo más que una ciudad: una civilización universal.

Algo que, quizá, puede que vaya innato en la sangre e historia españolas a lo largo del tiempo, pero eso es otro tema.

En este sentido, se pretende analizar la figura de las personalidades hispanas que llevaron al imperio romano a lo más alto de su expansión e historia, dejando al margen la controversia de un cuarto emperador como es Marco Aurelio.

 en los siglos de mayor esplendor imperial, el poder de Roma habló con acento hispano. Desde las tierras de Hispania —fértiles, romanizadas, cultas y profundamente leales— surgieron emperadores, filósofos, juristas, soldados y administradores que no solo sostuvieron el Imperio, sino que lo llevaron a su apogeo

Hispania y el Imperio romano: mucho más que una provincia

Hispania no fue una periferia atrasada, tal y como se ha venido contando tiempo atrás. Fue, desde muy pronto, una de las provincias más romanizadas, ricas y estratégicas del Imperio debido a que:

-        Aportó trigo, aceite, vino, metales, soldados y administradores, entre las principales.

-        Fue una tierra de ciudades prósperas: Tarraco, Corduba, Emerita Augusta, Italica, Asturica…

-        Produjo una élite culta, formada en retórica, derecho y filosofía.

-        Se integró tan profundamente en Roma que sus hijos llegaron a gobernar el mundo conocido.

Por lo tanto, y sin exagerar, podemos decir que Roma no “civilizó” Hispania, sino que Hispania hizo romana a Roma en su madurez.

Marco Ulpio Trajano (53–117 d.C.)

Considerado el mejor emperador romano para muchos, nació en Italica (cerca de la actual Sevilla), proveniente de la dinastía Ulpio-Aelia y considerado por la historia como el “Optimus Pinceps”, Trajano fue el primer emperador nacido fuera de Italia, rompiéndose con él definitivamente la idea de que Roma pertenecía solo a los romanos de la Urbe.

Fue un soldado austero, disciplinado y cercano a sus hombres. Gobernó con justicia, firmeza y una clara vocación de servicio al Estado.

Entre sus logros encontramos, nada más y nada menos:

-        Llevó al Imperio a su máxima extensión territorial.

-        Conquistó Dacia, asegurando enormes recursos.

-        Campañas en Oriente: Armenia y Mesopotamia.

-        Gran impulsor de obras públicas: el Foro de Trajano, su Columna, puentes, calzadas…

-        Protección a los más pobres mediante programas sociales (alimenta).

Importancia histórica

Trajano encarna el ideal romano –y estoico-: virtus, disciplina, justicia y grandeza. Que naciera en Hispania no fue una casualidad, sino la prueba de que la provincia había alcanzado la plena madurez política y cultural.

Roma no “civilizó” Hispania, sino que Hispania hizo romana a Roma en su madurez.

Publio Elio Adriano (76–138 d.C.)

Tratado como el emperador filósofo, nacido también en Italica, no solo fue el sucesor de Trajano, sino que también se le puede considerar como el reverso intelectual de este. Donde uno conquistaba, el otro consolidaba; donde uno expandía, el otro organizaba, y así con todo.

Fue políglota, amante de la cultura griega, viajero incansable… Adriano recorrió personalmente casi todas las provincias del Imperio interesándose y enterándose de primera mano por los problemas y la situación.

Logros:

-        Reorganizó la administración imperial.

-        Fortificó las fronteras (el Muro de Adriano en Britania, por ejemplo).

-        Reformó el derecho romano.

-        Protegió las artes, la filosofía y la arquitectura.

-        Consolidó la paz interior (Pax Romana).

Importancia histórica

Adriano entendió que el Imperio no debía crecer sin límite, sino perdurar. Su visión política y cultural convirtió a Roma en una auténtica civilización, no solo en una potencia militar. No servía de nada la expansión sin paz, ni control, ni orden, debía consolidar el poder para que aquella obra perdurase.

Teodosio I el Grande (347–395 d.C.)

El último emperador de un Imperio unido, nacido en Cauca (Coca, Segovia) –aunque otras voces lo sitúan en Italica también-, Teodosio culmina la huella hispana en el poder imperial.

Hombre firme, religioso y autoritario, gobernó en un momento crítico, cuando el Imperio comenzaba a fracturarse –hasta que finalmente se dividió en dos (fruto de una crisis interna y la presión de pueblos barbaros).

Entre sus Logros podemos destacar:

-        Último emperador que gobernó Oriente y Occidente unidos (el Imperio Romano en sí).

-        Defendió el Imperio frente a godos y otros usurpadores (pueblos barbaros).

-        Estableció el cristianismo niceno como religión oficial.

-        Sentó las bases del mundo tardoantiguo y medieval, un mundo que no tardaría en surgir.

Importancia histórica

Teodosio no solo fue emperador. Fue un punto de inflexión histórico. Con él termina la Roma clásica y comienza una nueva era. Que fuera hispano demuestra que Hispania siguió siendo decisiva incluso en los momentos finales del Imperio.



*Sin embargo, aparece un debate sobre si Marco Aurelio puede ser considerado como emperador hispano de Roma. Pero, según las fuentes y los expertos se puede establecer que Marco Aurelio no pertenece a esa tradición hispana de emperadores pues no nace en Hispania sino en Roma. Sin embargo, el debate surge ya que tenía raíces familiares hispanas.

Entonces ¿Por qué se asocia a Marco Aurelio con Hispania?

Marco Aurelio nació en Roma, en el año 121 d.C., en el seno de una familia senatorial muy poderosa. Pero:

-        Su familia paterna procedía de Hispania, concretamente de la Baetica.

-        Siendo específicos, proviene del mismo entorno social y geográfico que Trajano y Adriano.

-        Pertenecía al círculo de las grandes familias hispanorromanas de Italica

Es decir:

-        No fue hispano de nacimiento, pero sí de linaje y tradición familiar hispana. Por eso muchas veces se le incluye —erróneamente— como “emperador hispano”.

Y es que, aunque no nació en Hispania, Marco Aurelio es heredero directo de la “dinastía hispana”:

-        Trajano (hispano)

-        Adriano (hispano)

-        Antonino Pío (italiano, pero adoptado por Adriano)

-        Marco Aurelio (descendiente de familia hispanorromana)

Es decir, durante casi un siglo, el Imperio estuvo gobernado por hombres formados, seleccionados y legitimados por la élite hispana.

Marco Aurelio

Aunque no sea hispano de nacimiento, es considerado como el emperador-filosofo, concretamente estoico, y merece mención por su importancia y relación con Hispania:

-        Autor de las Meditaciones, una de las obras cumbres del pensamiento estoico.

-        Gobernó en tiempos muy difíciles (guerras, peste, crisis…)

-        Ideal de emperador justo, reflexivo y moral.

-        Último gran representante de la edad de oro romana.

Muchos historiadores establecen que con su muerte termina la Roma clásica. Debido a los orígenes de una parte de su familia, debido a su vinculación con la dinastía hispana, podríamos decir que Marco Aurelio sí pertenece a la tradición imperial hispana, aunque si somos honestos con el nacimiento, en comparación con los otros tres emperadores, no conviene englobarlo en la dinastía hispana.

 

Hispania: tierra de emperadores… y de sabios

Hispania no solamente “parió” emperadores, es decir, el poder político no fue el único legado hispano. Hispania dio a Roma algunos de sus mayores intelectuales:

-        Séneca, filósofo estoico, consejero de emperadores.

-        Lucano, poeta épico.

-        Quintiliano, padre de la pedagogía occidental.

Además de juristas, retóricos, administradores y generales, entre otros tantos, los cuales necesitaríamos otro artículo para hablar de ellos –brevemente, eso sí, pues su vida es tan asombrosa como la de estos emperadores-.

Hispania aportó a Roma carácter, disciplina, profundidad moral y pensamiento. Quién lo iba a decir ¿verdad? Esto rompe los esquemas sobre ciertas cosas que aún se dicen de Hispania, de su atraso, de toda esa leyenda que gira en su entorno.

Conclusión: cuando Roma fue hispana

Durante siglos, Hispania no fue una provincia más, sino uno de los pilares del Imperio romano. De sus ciudades surgieron hombres capaces de gobernar el mundo, de pensar el poder, de reformar la ley y de dar sentido a una civilización entera.

Trajano, Adriano y Teodosio no fueron grandes a pesar de ser hispanos, sino en gran parte porque lo eran. En ellos se fundieron Roma e Hispania, creando un Imperio más fuerte, más justo y más universal. Llevando el imperio hasta sus “limes” y consolidándolo. Es decir, la mayor expansión del imperio es llevada a cabo por los emperadores hispanos.

Por otro lado, no es correcto decir que Marco Aurelio nació en Hispania, aunque sí podríamos decir que pertenece a la tradición familiar y política hispanorromana. Hispania no solo dio emperadores: creó una escuela de gobierno imperial, pensadores, poetas, administradores…

Roma fue eterna…
pero en su edad de oro, habló con voz de Hispania.

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