El otro CARLOS III de España

El otro CARLOS III de España


¿Sabias que hubo otro Carlos III de España?

Carlos de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano y Germánico desde 1711 a 1740, fue reconocido por sus partidarios como rey de España durante la Guerra de Sucesión española, 1700-1714. Durante este periodo, ostentó el título de Carlos III.

Aunque no es muy conocido ya que en la memoria de la historia española ha perdurado otro Carlos, el Borbón, este Carlos fue durante un breve periodo de tiempo el otro Carlos III de España, casi un siglo antes. Sin embargo, la balanza se decantó hacia el lado de los Borbones.

rey de España durante la Guerra de Sucesión española, 1700-1714, donde ostentó el título de Carlos III

 

NOTAS PREVIAS

En noviembre de 1700 moría sin descendencia el ultimo rey de la casa de los Austrias de España, Carlos II “el Hechizado”. Sin embargo, su testamento fue un quebradero de cabeza tanto para la familia real y las personas cercanas a la corte como para las principales potencias europeas y en seguida desembocó en conflicto. En este sentido, Carlos II había designado a José Fernando de Baviera como su heredero, pero este murió en 1699. Entonces Carlos II redactó de nuevo otro testamento en 1700, esta vez estableciendo a Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV de Francia y de su hermana, la infanta María Teresa de Austria. A pesar de ello, Mariana de Neoburgo, la segunda esposa de Carlos II y reina consorte de España desde 1689 a 1700, apoyaba a su sobrino, el archiduque Carlos de Austria, hijo del emperador Leopoldo I de Habsburgo. El problema no se quedó en casa, al revés. Mientras que a Felipe de Anjou le apoyaba Francia, a Carlos Inglaterra y los Países Bajos, enemigas de España durante el siglo XVII pero que ahora, sin embargo, rivalizaban la hegemonía europea con Francia. Y es que España era un pastel muy apetecible.

En este caos, se crearon dos bandos antagónicos ya definidos de antemano y estalló la Guerra de Sucesión en España, extendiéndose a Europa. Entre 1700 y 1713 España va a ser el escenario de una guerra sucesoria civil si se desea también que enfrentará a las dos casas mas poderosas de Europa, los borbones y los Habsburgo (austracistas).

En el tema que nos ocupa, el archiduque Carlos de Habsburgo, el líder del bando austracista ostentará el titulo de rey de España mientras durase el conflicto denominado como Carlos III por sus partidarios.


CARLOS III DE ESPAÑA (1700-1714)

Carlos Francisco de Habsburgo, como se ha visto, fue educado por maestros jesuitas para reinar en España y hablar castellano a la perfección[1], a de Felipe V, al que la corona hispánica le cayó por sorpresa como hemos tratado y así defienden los historiadores en su mayoría, y como se observa en el testamento que tantas vueltas dio, envuelto en intrigas palaciegas sobre quién sería el heredero de Carlos II. Tal y como señala Cervera (2019), el Archiduque Carlos era el hijo menor que tuvo el Emperador austriaco Leopoldo I con Leonor Magdalena de Palatinado-Neoburgo, es decir, el nieto de una infanta española y sobrino de la segunda esposa Carlos II, el ultimo Austria que reinó en España. Todos estos factores condujeron a Carlos a reclamar el trono del Imperio español durante la Guerra de Sucesión.

El Archiduque Carlos, un hombre culto e intelectual, que dominaba la lógica, la ética y los idiomas entre otras facetas, distaba mucho de los genes del ultimo Austria, el Hechizado, por lo que estaba mas que preparado para gobernar el vasto imperio español. Sin embargo, el testamento de Carlos II fue a parar al Duque de Anjou, Felipe de Borbón, nieto de Luis XIV de Francia. Los borbones, también estaban emparentados con la familia real española y rápidamente tomaron cartas en el asunto, haciéndose, sin esperar apenas, con la herencia de Carlos II. De este modo, no daban opción a Inglaterra, Austria u Holanda a reclamar parte de aquel testamento. La causa principal de la guerra, entre otras tantas, por tanto, es la cuestión sucesoria ya que como indica Salvadó (2010) “en términos legales la cuestión sucesoria era enrevesada, ya que ambas familias (Borbones y Austrias) podían reclamar derechos a la corona (española)”.


Es por ello por lo que estalla una guerra sucesoria en España, civil al mismo tiempo e internacional, europea, sobre todo, centrada en el continente europeo, pero, sobre todo, en España. Desde el primer momento, ambos pretendientes al trono español fueron proclamados reyes de España, Felipe de Anjou como Felipe V y Carlos Francisco como Carlos III, y esta es la cuestión que nos interesa ya que siempre en la historia de España se tiene en cuenta al Carlos III Borbón y se olvida al Carlos III Habsburgo.

 
El Archiduque Carlos, un hombre culto e intelectual, que dominaba la lógica, la ética y los idiomas entre otras facetas, distaba mucho de los genes del ultimo Austria, el Hechizado, por lo que estaba mas que preparado para gobernar el vasto imperio español

 

GUERRA DE SUCESIÓN ESPAÑOLA

Al estallar la guerra Inglaterra, Austria y Holanda forman una alianza en 1702 contra Francia. En España, de igual forma, en Castilla se apoya al bando francés mientras que en la Corona de Aragón se inclinan más por el bando imperial, los austracistas[2]. Felipe de Anjou llega a Madrid a principios de 1701. Las primeras acciones de los aliados comienzan en Italia, pero rápidamente se extienden a España. En septiembre de 1703 la corte de Viena proclama a Carlos rey de España, como Carlos III. Realiza un recorrido a Holanda y Londres, donde obtuvo los apoyos y recursos necesarios y puso rumbo a Lisboa donde se le adhieren personas influyentes españolas como el Almirante de Castilla, el Conde de Cardona y el padre Álvaro de Cienfuegos.

La proclamación de Carlos como rey de España tenía unas clausulas. El emperador Leopoldo había llegado a un acuerdo con sus hijos según el cual los territorios españoles en el norte de Italia pasarían a su hijo José, es decir, formarían parte del imperio, mientras que Carlos conservaría el resto de la Monarquía Hispánica. Así pues, se pretendía mantener la vinculación de la Monarquía española con la Casa de Austria y, al mismo tiempo, aspiraba a que sus dominios en Italia pasaran al Imperio. Pronto se unió a la causa austracista Portugal y Saboya mientras que Francia carecía de apoyos, aunque en un primer momento Portugal, Colonia y Saboya le habían apoyado.

En este sentido, Carlos reivindicó sus derechos “irrenunciables” al trono de España y anunció que estaba dispuesto a liberar a los españoles de la tiranía del duque de Anjou, un argumento utilizado con frecuencia. A la par, Felipe V publicó en Madrid una declaración de guerra (abril de 1704) y envió un ejército a la frontera portuguesa. Hasta este momento, 1702, el conflicto en la Península se había reducido a la presencia de la flota anglo-holandesa frente a las costas de Cádiz y Vigo donde hubo alguna escaramuza y saqueo.

Sin embargo, los expertos establecen el año 1705 como un año de vital importancia pues muere el emperador Leopoldo I. El nuevo emperador, José I había manifestado su determinación de impulsar la guerra, sobre todo, en Italia mientras que en junio tuvo lugar un importante consejo de guerra en Portugal, al que asistieron los principales mandos aliados y el propio archiduque, en el que se decidió que la flota se dirigiera a las costas.  En octubre, por consiguiente, Carlos III desembarcaba en Cataluña y entró en Barcelona el 9 de octubre de 1705, donde estableció su Corte con la colaboración de los aliados. Aquella acción cambió el rumbo de la guerra que ahora se tornaba más agresiva, tomando un cariz de guerra civil.  Ese mismo año, se logra la adhesión del reino valenciano a la causa austracista con la promesa de la abolición del régimen señorial. Proclamado rey de España y habiendo establecido su corte en Barcelona, Carlos III actuó como rey legítimo de España, representando los intereses foralistas y federados de la Monarquía anterior frente al centralismo que impulsaban los borbones[3].

otra cuestión sucesoria desinfló de golpe las aspiraciones Habsburgo en España. En abril de 1711 moría el emperador José I. la dignidad imperial recaía ahora en Carlos

Debido a su educación y a sus valores, tal y como destacan los autores, Carlos III encabezó, montado a caballo, varias batallas actuando como un verdadero caballero y defensor de los territorios bajo su control, llegando a tomar Madrid en varias ocasiones. Además de ello, desarrolló varias instituciones y una gran corte. Todo ello a punto estuvo de costarles la guerra a los borbones, una guerra que los austracistas consiguieron alargar durante una década aproximadamente.

Sin embargo, otra cuestión sucesoria desinfló de golpe las aspiraciones Habsburgo en España. En abril de 1711 moría el emperador José I. la dignidad imperial recaía ahora en Carlos. Aquella decisión provocaba, de facto, la fuga de aliados de España, ya que nadie quería financiar a un emperador que aspiraba al trono español, es decir, nadie quería que los Austrias tuvieran más poder de nuevo. A pesar de todo ello, la corona imperial benefició a ambos bandos ya que el Austracista estaba en un “callejón sin salida” con la guerra estancada, mientras que el Borbón veía un camino despejado hacia Barcelona, pudiendo avanzar contra los reductos que quedaban.

Ese mismo año, Carlos III abandonó Barcelona dejando como reina regente a su esposa, Isabel Cristina, que un año y medio después también marchó de la ciudad. A partir de ese momento, la guerra prácticamente estaba terminada. Barcelona caía en 1714. De este modo, muchos españoles partidarios de los Habsburgo se exiliaron, la mayoría a territorios del imperio por temor a las represalias. Carlos III, sin embargo, se ocupó de los exiliados, llegándose a fundar, por ejemplo, la ciudad de Nueva Barcelona en la península de los Balcanes (1735)[4].

Aunque la guerra finalizó Tratado de Utrecht, abril-julio de 1713 Carlos III nunca renunció a sus pretensiones al trono español, considerándose legitimo sucesor de Carlos II. Su breve estancia aquí marcó su vida, así como la de muchos españoles que le siguieron a Austria al terminar el conflicto, donde muchos de ellos integraron el Consejo de España, con influencia en la política de todo el imperio. Como emperador, Carlos IV estabilizó la situación política del imperio y llegó a ostentar las coronas de Bohemia, Hungría, Croacia, Los Países Bajos arrebatados a España tras la guerra y los reinos italianos. Por el contrario, a pesar de lo anterior, su reinado se vio envuelto en guerras contra el Imperio Otomano. Estas guerras trajeron resultados positivos ya que incorporó al imperio los territorios de Serbia, Bosnia, el Banato y la pequeña Valaquia, por ejemplo.

El emperador, sin embargo, fallecía en octubre de 1740 durante una montería, dejando su herencia a su hija María Teresa de Austria.

 

BIBLIOGRAFÍA

ALBAREDA SALVADO, J., La guerra de sucesión de España (1700-1714), Critica, Barcelona, 2010

CERVERA, C., El Archiduque Carlos, el Habsburgo olvidado que casi reina en toda España (no solo en Cataluña), ABC, 2019, https://www.abc.es/historia/abci-archiduque-carlos-habsburgo-olvidado-casi-reina-toda-espana-no-solocataluna201901230212_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.abc.es%2Fhistoria%2Fabci-archiduque-carlos-habsburgo-olvidado-casi-reina-toda-espana-no-solo-cataluna-201901230212_noticia.html

https://dbe.rah.es/biografias/14401/carlos-vi



[1] También dominó otros idiomas, como el latín, el alemán, el francés, el italiano, el húngaro o el catalán (RAE), mientras que los autores señalan que Felipe de Anjou no fue educado en el español, que ni siquiera dominaba

[2] Por norma general los bandos quedaros definidos, pero eso no quita que en Aragón muchos apoyasen al Borbón y viceversa en Castilla.

[3] A pesar de lo que se nos cuenta, Felipe V, por ejemplo, respetó los privilegios de País Vasco y a Navarra como recompensa por su lealtad durante la guerra.

 

[4] Nueva Barcelona fue fundada con permiso de la Corte de Viena y financiada por el Sacro Imperio, su construcción se fecha entre 1735 y 1737.


Álvaro González Díaz

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