Cuando el PSOE apoyó a una dictadura
Cuando el PSOE apoyó a una
dictadura
El socialismo español y la Dictadura de Primo de
Rivera (1923-1930)
Un pasado que incomoda
La historia política suele escribirse con trazos bastantes
gruesos de “buenos y malos”. Sin embargo, la trayectoria del Partido Socialista Obrero Español
(PSOE) guarda un capítulo que incomoda a sus actuales cronistas: su estrecha
colaboración con la Dictadura del
general Miguel Primo de Rivera entre 1923 y 1930[1].
A pesar de
ello, en la memoria política española, el PSOE
suele aparecer como una fuerza históricamente ligada a la lucha por la
democracia y en contra las dictaduras. Sin embargo, existe un episodio difícil
de encajar en ese relato: la colaboración de una parte significativa del
socialismo español con la dictadura de Miguel Primo de Rivera.
Entre 1923 y
1930, mientras se suspendían las libertades constitucionales y se disolvían las
Cortes, mientras otros partidos y sindicatos eran perseguidos, el PSOE y la UGT
no solo sobrevivieron, sino que obtuvieron espacios de poder y crecimiento
bajo un régimen autoritario.
¿Fue
pragmatismo o una traición flagrante a sus principios fundacionales? ¿Por qué
un partido como el PSOE apoyó, aunque de forma no unánime, una dictadura
militar? ¿Qué ganó y qué perdió con esa estrategia? ¿Y cómo interpreta hoy la
historiografía este episodio?
Pero, a
pesar de hacer historia, a veces debemos alejarnos del
"blanqueamiento" historiográfico –del buenismo y oficialismo- y entrar de lleno en la contradicción de un
partido que se dice defensor de la democracia pero que apuntaló una dictadura
para “eliminar” a su competencia sindical (la CNT, por ejemplo). Todo un caso de oportunismo político.
España en 1923: crisis del sistema y golpe militar
El golpe de Estado de Primo de Rivera en septiembre de
1923 no se produjo de la nada. El desastre de Annual en Marruecos y la
conflictividad social habían agotado el parlamentarismo. Cuando Primo de Rivera dio el golpe, el PSOE y
su sindicato, la UGT, no llamaron a la huelga
general. Como señala el historiador Santos Juliá en Los socialistas en la política española, el PSOE optó por una “expectación benévola”. A diferencia de los comunistas o los anarquistas de la CNT,
que fueron ilegalizados de inmediato, las Casas del Pueblo permanecieron
abiertas.
El sistema de la Restauración estaba
exhausto debido a:
Desprestigio
del turnismo.
Conflictividad
social creciente.
Miedo al bolchevismo tras la Revolución de 1917.
Desastre de Annual y crisis del Ejército.
Bloqueo de
las reformas democráticas.
El golpe, en
este sentido, fue recibido con resignación
o alivio por amplios sectores: burguesía, Ejército, Iglesia,
intelectuales regeneracionistas… y también por una parte del movimiento obrero
organizado.
Entre 1923 y 1930, mientras se suspendían las libertades constitucionales y se disolvían las Cortes, mientras otros partidos y sindicatos eran perseguidos, el PSOE y la UGT no solo sobrevivieron, sino que obtuvieron espacios de poder y crecimiento bajo un régimen autoritario
¿Por qué el PSOE colaboró con la Dictadura?
La colaboración no fue un accidente, sino una decisión
estratégica liderada por Francisco Largo Caballero. Los motivos fueron
tres:
- Eliminación de la competencia: Con la CNT en la
clandestinidad, la UGT se convirtió en el único interlocutor laboral. El
socialismo aprovechó la bota militar para barrer al anarcosindicalismo de
las fábricas.
- Institucionalización: El régimen ofreció al PSOE
participar en los Comités Paritarios (antecedente de la
magistratura de trabajo). Esto daba a los líderes socialistas poder real,
sueldos públicos y presencia en la administración del Estado.
- Fortalecimiento orgánico: Mientras España perdía sus
libertades, la UGT duplicaba su afiliación. Como afirma Salvador de
Madariaga, el socialismo “aceptó la protección de la dictadura para
hacerse fuerte”.
Es decir, se produce un clima de Supervivencia y Legalidad. A diferencia de los anarquistas de
la CNT, duramente reprimidos, el PSOE y la UGT fueron tolerados por el régimen. Esta legalidad permitía:
Mantener la
estructura sindical.
Evitar la
clandestinidad.
Proteger a
sus cuadros dirigentes.
Además, la
Dictadura impulsó una política social
corporativa: comités paritarios, arbitraje laboral y legislación social. La
UGT se convirtió en interlocutor privilegiado, desplazando a la CNT. Como
señala Santos Juliá, el socialismo español apostó por una estrategia de
“reforma desde dentro”, confiando en que la Dictadura fuera transitoria.
Por lo que la colaboración socialista no fue ideológica, sino pragmática, aunque ello no la hace menos relevante.
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| representación ficticia de Largo Caballero y Primo de Rivera generada con IA |
Formas concretas de colaboración
El dato más demoledor es la entrada de Francisco Largo Caballero, secretario
general de la UGT y futuro presidente de la República, en el Consejo de
Estado de la Dictadura en 1924.
Esta
decisión provocó fracturas internas. Indalecio Prieto se opuso con vehemencia,
afirmando que el partido estaba vendiendo su alma al militarismo. Sin embargo,
la mayoría “caballerista” impuso su tesis: era mejor colaborar y construir
desde dentro que sufrir la represión desde fuera. El historiador García Queipo de Llano subraya que
esta colaboración fue fundamental para que la Dictadura tuviera una paz social
que, de otro modo, habría sido imposible.
Se observa,
por tanto, que la colaboración no fue meramente pasiva ya que:
- Los socialistas participaron en
organismos oficiales del régimen.
- Largo Caballero ocupó cargos en instituciones
laborales.
- La UGT fue integrada en el
sistema corporativo del Estado.
Aunque el
PSOE no se integró formalmente en el partido único (la Unión Patriótica), su presencia institucional fue real y visible.
Tensiones internas: Prieto, Largo Caballero y el
debate socialista
Desde un punto de vista crítico, el PSOE de los años
20 priorizó la estructura sobre la
ideología. El artículo 1 de sus estatutos hablaba de la emancipación de
la clase trabajadora y la lucha contra la opresión, pero en la práctica:
Se guardó
silencio ante la censura de prensa.
Se aceptó la
suspensión de la Constitución de 1876.
Fueron partícipes
en un sistema corporativista
inspirado, en parte, por el fascismo
italiano de Mussolini[2].
¿Es lícito
utilizar una dictadura para “preparar” al partido para una futura democracia?
Para autores como Pío Moa (desde
una óptica revisionista) o incluso Shlomo
Ben-Ami (desde una más académica), el socialismo español actuó como un
órgano del Estado primoderriverista. Es decir, el PSOE era un agente más de la
dictadura.
No obstante,
hubo diferencias internas entre los principales líderes pues el socialismo
español no fue monolítico.
Por un lado, Indalecio Prieto representó una postura más crítica, recelosa del
autoritarismo militar.
Mientras que, como se ha visto, Largo Caballero defendió una línea más
colaboracionista, centrada en el fortalecimiento sindical.
Este debate
anticipó divisiones futuras dentro del socialismo republicano y explica, en
parte, su evolución posterior (socialismo militante, pacifista, radical,
moderado…, se verán estas posturas más pronto que tarde, durante la II República).
el PSOE de los años 20 priorizó la estructura sobre la ideología
El final de la Dictadura y el giro republicano
A partir de 1929-1930, cuando la dictadura empezó a hundirse por la crisis
económica y el descontento militar, el PSOE realizó un ejercicio de
transformismo político magistral. Y es
que cuando la Dictadura mostró signos de agotamiento, el PSOE rompió con el régimen.
En 1930,
abandonaron al dictador y se sumaron al Pacto de San Sebastián[3],
presentándose como los líderes de la lucha por la libertad. Esta maniobra les
permitió pasar, casi sin transición, de los consejos de la Dictadura a los
ministerios de la Segunda República en 1931[4].
Una evolución
rápida y concisa, como si estuviera planeado, algo metódico y adaptativo:
- Abandonó los organismos
oficiales.
- Se sumó al Comité
Revolucionario.
- Participó activamente en la
caída de la Monarquía y la proclamación de la II República.
Paradójicamente,
la experiencia bajo Primo de Rivera dejó al PSOE más fuerte organizativamente que en 1923. Tanto que fue uno de los
partidos –y sindicatos- más numeroso y fortalecido, adalid de la “democracia” y
el “republicanismo”.
Interpretaciones historiográficas
La historiografía ha ofrecido lecturas diversas:
- Visión crítica: la colaboración
fue un error moral y político,
que legitimó una dictadura y debilitó la cultura democrática. Sostiene que fue un ejercicio
de oportunismo que demuestra que el compromiso del PSOE con la democracia
siempre ha estado supeditado a sus intereses de poder.
- Visión pragmática: permitió al
PSOE consolidarse como fuerza de masas y llegar a la República en posición
hegemónica. Esta sería la visión “oficialista” del PSOE en la cual se defiende
que fue una “táctica de repliegue” para salvar las organizaciones obreras
de la destrucción
Historiadores
como Julián Casanova y Santos Juliá subrayan la ambigüedad
del episodio: ni traición absoluta ni simple oportunismo, sino una estrategia condicionada
por un contexto sin alternativas claras.
Como se
observa, hoy en día, este episodio supone una contradicción para el PSOE.
Este
episodio es utilizado, además, de forma selectiva
en el debate político por las dos razones de siempre;
Desacreditar
al PSOE desde la derecha.
Minimizar o
contextualizar dicho episodio desde la izquierda.
la colaboración fue un error moral y político, que legitimó una dictadura y debilitó la cultura democrática
Conclusión
El apoyo, parcial y condicionado, pero visible y real,
del PSOE a la dictadura de Primo de Rivera demuestra que las instituciones
políticas son capaces de todo ideológicamente con tal de conservar su aparato,
toda una verdad incómoda: los partidos no actúan siempre guiados por principios
abstractos, sino por cálculos, miedos y
oportunidades.
No fue un “error
de cálculo”, fue un plan trazado para asegurar que, cuando cayera el Rey, ellos
fueran los únicos con la organización necesaria para tomar el relevo. Y así
fue, independientemente de la estrategia o la versión oficial.
¿Qué opinas
tú? ¿Fue una estrategia brillante de supervivencia o una de las mayores manchas
en la historia del socialismo español? Déjanos tu comentario abajo.
[1] Ampliar información
en https://dspdcristo.blogspot.com/2025/04/comparacion-entre-las-dictaduras-de.html
y también en https://dspdcristo.blogspot.com/2024/11/dictadura-de-primo-de-rivera-unos.html
[2] El
corporativismo es una característica del movimiento de Mussolini, un
antecedente que el fascismo hizo suyo https://dspdcristo.blogspot.com/2025/02/los-antecedentes-del-fascismo.html
[3] Aquí se
puede ahondar más sobre el Pacto de San Sebastián https://dspdcristo.blogspot.com/2024/09/la-ii-republica-pactada-el-pacto-de-san.html


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