Los Otros "Internacionales". Voluntarios Extranjeros en el Bando Nacional (1936-1939)
Los Otros "Internacionales".
Voluntarios Extranjeros en el Bando Nacional
(1936-1939)
La
historiografía tradicional de la Guerra
Civil Española ha centrado su atención en las Brigadas Internacionales que apoyaron a la II República. Sin embargo, el bando sublevado, liderado por Francisco Franco, también atrajo a
miles de voluntarios extranjeros motivados por el anticomunismo, el catolicismo
integrista y la defensa del orden tradicional. Este artículo analiza la
participación de combatientes provenientes de Portugal, Irlanda, Rumanía,
Francia y Rusia, entre otros, diferenciando entre el apoyo estatal organizado y
el voluntariado "romántico" o ideológico.
Introducción: Un Conflicto de Ecos Globales
La Guerra Civil Española (1936-1939) trascendió las
fronteras peninsulares para convertirse en un preludio de la Segunda Guerra Mundial. Fue un
escenario de confrontación ideológica donde se midieron el fascismo, el comunismo y
el liberalismo. Mientras que la ayuda de la Alemania nacionalsocialista y la Italia fascista fue masiva, y determinante a nivel militar en
algunas ocasiones, también existió una amalgama de voluntarios individuales y
pequeñas unidades que se sumaron a la "Cruzada" de Franco
por convicciones religiosas o políticas personales.
Por lo que
la Guerra Civil Española no fue solo un enfrentamiento interno entre
republicanos y nacionales. Fue también un preludio de la Segunda Guerra
Mundial, con la implicación directa e indirecta de potencias extranjeras.
Mientras el bando republicano
recibió apoyo de las Brigadas
Internacionales y de la Unión
Soviética, el bando nacional
liderado por Francisco Franco también contó con el respaldo de voluntarios
internacionales que se sumaron a la causa nacional, movidos por ideologías
conservadoras, anticomunistas o católicas.
el bando sublevado, liderado por Francisco Franco, también atrajo a miles de voluntarios extranjeros motivados por el anticomunismo, el catolicismo integrista y la defensa del orden tradicional.
Contexto Histórico.
El Imán del
Bando Nacional
En torno a1936, Europa vivía una polarización extrema.
El ascenso de regímenes autoritarios y nacionalistas en Italia (1922) y
Alemania (1933), sumado al temor por la expansión del bolchevismo soviético
–régimen autoritario comunista-, convirtió a España en un símbolo. España iba a
ser el escenario, el laboratorio, de aquella Europa que veía con nerviosismo la
contienda española.
Para muchos
conservadores europeos, la Segunda República Española se percibía como un
"satélite de la URSS",
especialmente tras el triunfo del Frente
Popular y la ola de violencia anticlerical. Además de ello, las izquierdas,
sobre todo el PSOE y más tarde el PCE, comenzaron a sobresalir políticamente
acercándose al ideario soviético. Franco, por el contrario, supo canalizar este
sentimiento –temor y miedo más que sentimiento-, presentando su levantamiento
como una defensa de la civilización
cristiana occidental frente al "ateísmo marxista". Una lucha que
se tornaría encarnizada entre dos bandos irreconciliables entre sí. Pues Franco
se levantó desde las guarniciones españolas en África esperando que el ejército
se uniese al golpe, cosa que no ocurrió. Al fallar el golpe, el ejército y, con
él, el país entero, quedó dividido en dos Españas, con una guerra de por medio
que duró tres años.
En ese
momento, no tardarían en crearse dos bandos: el bando republicano y el bando
nacional, diferentes entre sí, pero con apoyos tanto internos como externos, según
los intereses políticos e ideológicos. El Bando Republicano –frentepopulista- aglutinó a las fuerzas
izquierdistas –comunistas y socialistas- y anarquistas con apoyo externo de las
Brigadas Internacionales y la URSS, sobre todo. Mientras que el Bando Nacional
se formó por católicos, monárquicos, republicanos de derechas y falangistas,
entre los mas notables. En ambos bandos quedaba una parte del ejército y
guardia civil. Y como veremos ahora, centrándonos en este último, portugueses,
alemanes, italianos y otros tantos internacionales engrosarían las filas del
ejército nacional.
Motivaciones.
Del Apoyo Estatal al Idealismo Romántico
En este sentido, es fundamental distinguir las
naturalezas del apoyo extranjero en el bando nacional:
- Geopolítica y Estrategia
(Alemania e Italia): Buscaban probar armamento y asegurar un aliado
estratégico en el Mediterráneo. En cierto modo también por ideología o
afinidad político-ideológica.
- Afinidad Ibérica y cercanía geográfica
(Portugal): Salazar veía en la República un
riesgo de "contagio" revolucionario para su frontera.
- Cruzada Religiosa (Irlandeses y
Franceses):
Movidos principalmente por la defensa del catolicismo. También los rumanos de la Guardia de Hierro
entrarían en este grupo, aunque eran menos numerosos.
- Anticomunismo Existencial
(Rusos Blancos):
Veteranos exiliados que veían en España la oportunidad de continuar su
guerra personal contra Stalin. En
este grupo se podrían englobar la mayoría de los combatientes
internacionales.
Italia y
Alemania enviaron los apoyos más conocidos al bando nacional. Su importancia
reside en que eran potencias en Europa y de las primeras donde el Fascismo y
nacionalsocialismo habían triunfado política y socialmente. La Alemania de Hitler envió la Legión Cóndor. Esta fuerza aérea fue
clave en múltiples campañas, como el bombardeo
de Guernica (1937), y ayudó a modernizar las tácticas militares del bando
nacional. Su papel fue decisivo en la
Batalla del Ebro y otras ofensivas estratégicas. Por otro lado, desde
Italia, Benito Mussolini envió el Corpo Truppe Volontarie (CTV), más de
70000 soldados italianos. Participaron en Guadalajara (1937) –donde sufrieron
una sonada derrota-, y también en Brunete y Teruel –más exitosas- (ver tabla).
Sin embargo,
nos centraremos en los voluntarios menos conocidos, los que fueron a España de
manera “no” oficial, motivados por ideología o religión.
Se sabe además
que Franco no quiso que los extranjeros formaran grupos propios y es por ello
que la mayoría –por no decir todos- de los voluntarios se englobaron en la Legión
Española o en unidades de Requetés y Falange.
Franco no quiso que los extranjeros formaran grupos propios
Las Unidades y su Procedencia
Portugal. La Legión Portugesa “Los "Viriatos[1]”
Irlanda. La Brigada de San Patricio
Liderados por Eoin O'Duffy, líder de los fascistas irlandeses del Blueshirt Movement,
unos 700 voluntarios del movimiento viajaron a España en 1936. Su motivación
era estrictamente religiosa –católicos-. Sin embargo, su eficacia militar fue
escasa; tras participar brevemente en los frentes de Madrid y el Jarama,
regresaron a su país en 1937 debido a desavenencias con el mando español y su
escasa adaptación al terreno[2].
Rumanía. La Guardia de Hierro
Un caso de voluntariado puramente ideológico y
"romántico". Solo ocho miembros destacados de la Guardia de Hierro
(camisas verdes) vinieron a España,
incluyendo a figuras como Ion Moţa y Vasile
Marin. Su impacto militar fue mínimo, pero su muerte en Majadahonda (13 de
enero de 1937) los convirtió en mártires para el fascismo rumano y la propaganda franquista.
Los rumanos que acudieron eran nacionalistas e
intelectuales y estaban motivados
por el ideal anticomunista. Participaron en tareas logísticas y de propaganda,
sobre todo. Mientras que en el bando republicano se contabilizaron 615 soldados
rumanos de los cuales murieron 43. En el bando nacional de los 8 que vinieron,
como se ha mencionado, las bajas fueron 2.
Los Rusos Blancos[3]
Exiliados de la
Revolución de 1917, estos combatientes se alistaron para luchar contra el
comunismo que los había expulsado de su patria. Muchos sirvieron como
instructores militares gracias a su experiencia previa en la Gran Guerra y la Guerra Civil Rusa, otros formaron en unidades de retaguardia. Se
unieron a Franco con la esperanza de combatir la expansión del comunismo, además
de afinidad ideológica (la mayoría de ellos tenía un lema: Dios, Patria y Rey).
Aunque en un
primer momento la Unión Militar de los Rusos Blancos (ROVS) intentó crear una
bandera y una fuerza mayor, este intento fracasó y, según los autores, se
estima entre 70 y 200 los rusos que pudieron combatir en España, organizados
principalmente en la Legión de
Voluntarios Blancos, a menudo entre los carlistas[4].
Se unieron a Franco con la esperanza de combatir la expansión del comunismo, además de afinidad ideológica
Casos Aislados: Francia, Japón y EE. UU.
- Francia: La Bandera Juana de Arco
agrupó a monárquicos y católicos de Action Française.
- Se conocen
casos documentados de voluntarios
japoneses que actuaron como observadores o asesores militares, así como
algunos estadounidenses pro-franquistas
que combatieron de forma individual. Cabe decir que, aunque la mayoría de
estadounidenses lucharon en la Brigada Lincoln (republicana), individuos como William F. Buckley Sr[5]
apoyaron financieramente la causa nacional.
|
Fuerza
Militar |
País |
Cifras
Estimadas |
Principales
Hitos / Batallas |
|
Corpo
Truppe Volontarie
(CTV) |
Italia
|
+70.000
soldados |
Guadalajara
(1937), Brunete, Teruel y toma de Cataluña |
|
Legión
Cóndor |
Alemania
|
~16.000
- 19.000 (rotativos) |
Bombardeo
de Guernica (1937) y apoyo aéreo clave en el Ebro |
|
Los
Viriatos |
Portugal
|
8.000
a 12.000 voluntarios |
Defensa
de la frontera, unidades de retaguardia y propaganda |
Tabla: los principales pilares fundamentales de apoyo estatal
Resumen del voluntariado romántico e ideológico
Unidades
más pequeñas, movidas por la fe católica, el anticomunismo o el misticismo
nacionalista.
- Brigada Irlandesa (Legión San Patricio):
Cifra: ~700 hombres.
Líder: General Eoin O'Duffy.
Motivación: Defensa del
catolicismo frente al "marxismo ateo".
Participación: Frente de
Madrid y Batalla del Jarama (1937).
- Guardia de
Hierro (Rumanía):
Cifra: 8 voluntarios
simbólicos (aunque hubo otros 615 rumanos en el bando comunista).
Mártires: Ion Moţa y Vasile
Marin (fallecidos en Majadahonda, 13 de enero de 1937).
Legado: Monumento
conmemorativo en Majadahonda.
- Rusos
Blancos:
Perfil: Exiliados zaristas
de la Revolución de 1917.
Función: Instructores
militares y unidades de retaguardia contra el bolchevismo.
- Bandera Juana
de Arco (Francia/Bélgica):
Perfil: Monárquicos y
católicos de Action Française.
Líder: General
Lavigne-Delville.
Cronología del Impacto Extranjero
- Julio 1936: Comienzo de la ayuda logística
de Portugal y primeros asesores alemanes e italianos.
- Finales de 1936: Llegada masiva del CTV
italiano e inicio de las operaciones de la Legión Cóndor.
- Enero 1937: Muerte de los legionarios
rumanos en Majadahonda; la propaganda nacional los eleva a héroes.
- Abril 1937: Bombardeo de Guernica.
- Junio 1937: Retirada de la Brigada
Irlandesa de O'Duffy por baja eficacia militar y tensiones internas.
- 1938-1939: Participación decisiva de
alemanes e italianos en la Batalla del Ebro y la ofensiva final de
Cataluña.
Resumen de Motivaciones
- Religión (Cruzada): Especialmente irlandeses,
franceses y el sector católico portugués.
- Anticomunismo: Factor común a todos, pero
motor principal de los rusos blancos y la Guardia de Hierro.
- Supervivencia de Régimen: Portugal (Estado Novo) y su miedo al "contagio" republicano.
- Ensayo Militar: Alemania e Italia utilizaron España como campo de pruebas para la futura Segunda Guerra Mundial.
La participación extranjera en el bando nacional fue un mosaico de intereses.
Consecuencias y Conclusiones
La participación extranjera en el bando nacional fue
un mosaico de intereses. Mientras el Corpo Truppe Volontarie italiano
(70.000 hombres) y la Legión Cóndor alemana decidieron batallas clave
como el Ebro, los voluntarios menores aportaron una pátina de legitimidad
internacional y espiritual al bando nacional.
La
participación de voluntarios extranjeros en el bando nacional durante la Guerra
Civil Española es una muestra del carácter ideológico del conflicto. Frente a
la visión más conocida de las Brigadas Internacionales en el bando republicano,
los voluntarios (inter)nacionaless actuaron en nombre de la defensa del orden,
la religión y la lucha contra el comunismo. Su historia, a menudo olvidada o
minimizada, forma parte integral de la compleja red de influencias que
convirtieron la guerra española en un campo de ensayo para la Segunda Guerra
Mundial. En un conflicto internacional, además de civil.
Tras la
victoria en 1939, estas figuras fueron homenajeadas, pero pronto cayeron en el
olvido diplomático cuando Franco, tras la Segunda Guerra Mundial, intentó
distanciarse de sus orígenes fascistas
para acercarse a los Estados Unidos. No obstante, su presencia subraya que la
Guerra Civil Española fue, en esencia, la primera gran batalla de una guerra
civil europea global.
Fuentes
https://dspdcristo.blogspot.com/
https://www.elmundo.es/ladh/numero51/franco.html
https://www.historiaespanaymundo.com/secciones/historia-contemporanea/soldados-rusos-franco
https://mundo.sputniknews.com/europa/201607181062159874-espana-guerra-civil-rusos/
https://web.archive.org/web/20050211215855/http://www.aire.org/gce/otros_pi/viriatos.htm
https://www.jotdown.es/2018/07/bebiendo-esta-sangre-yo-te-hago-fascista/
https://blogs.publico.es/strambotic/2016/10/monumento-majadahonda-rumanos/
https://www.eurasia1945.com/acontecimientos/fascismo/guardia-de-hierro/
https://es.wikipedia.org/wiki/Brigada_Irlandesa
http://nortedeirlanda.blogspot.com/2012/05/de-la-guerra-civil-espanola-y-los.html
https://www.historiaespanaymundo.com/secciones/historia-contemporanea/legion-francesa-guerra-civil
[1] Según
los datos aportados por Antony Beevor (2005), 12000 portugueses participaron.
Otros autores afirman que el número se acercaba a 8000. Sea como fuere y sin
contradecir las cifras, se sabe que unas 869 personas sirvieron dentro de la
Legión Española, que se sumaron a los 38 que ya servían en este cuerpo antes
del inicio de la guerra con el golpe de Estado del 18 de julio de 1936. Además,
hubo tres grupos portugueses de aviación.
[2] Su
presencia será notable en muchas partes de España exceptuando el País Vasco por
afinidad nacionalista
[3] El
fascismo ruso era tan diverso como los fascismos o movimientos nacionales
europeos y compartía muchos símiles ideológicos con estos. Los rusos blancos y
los nacional-bolcheviques eran una realidad, ambas ideologías silenciadas, que
incluso llegaron a combatir en el Bando Nacional de la Guerra Civil española o
en los diversos ejércitos anticomunistas y plurinacionales del Eje
germano-italiano en la II Guerra Mundial. En este sentido, el Partido Fascista Ruso (PFR) y la Organización Fascista Rusa (OFR) serán
las formaciones más importantes debido a sus rasgos en comparación con el
fascismo italiano. Más información en https://dspdcristo.blogspot.com/2024/09/el-fascismo-ruso.html
y https://dspdcristo.blogspot.com/2026/01/fue-el-estalinismo-un-fascismo-rojo.html
[4] Conviene
distinguir a este pequeño grupo de rusos –voluntarios- del apoyo oficial de la
Unión Soviética (comunista) a la República, que incluyó a miles de técnicos y
pilotos, tanques, logística….
[5] Padre
del influyente conservador estadounidense del mismo nombre, quien expresó
simpatías por el bando nacional y colaboró financieramente.





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