Pedro Páez. El Indiana Jones español en África
Pedro Páez. El Indiana Jones español en África
Pedro Páez Jaramillo (1564-1622) es, probablemente, el explorador más importante del que casi nadie ha oído hablar en España. Mientras los exploradores ingleses del siglo XIX (como Livingstone o Burton) se llevaban toda la gloria y las portadas de los periódicos, este misionero jesuita madrileño ya lo había hecho todo 250 años antes.
Un auténtico
Indiana Jones con sotana, en pleno esplendor
de la Monarquía Hispánica:
¿Sabías que...?
- Fue el primer europeo en ver
las fuentes del Nilo Azul: El 21 de abril de 1618, Pedro Páez llegó a las
fuentes del Nilo Azul en las montañas del macizo de Etiopía. Dejó escrito
un diario describiendo los manantiales con una precisión científica
asombrosa. James Bruce, el escocés que “descubrió” el lugar en
1770, leyó los diarios de Páez y, preso de los celos, intentó
desprestigiarlo diciendo que el español se lo había inventado. La historia
terminó dándole la razón a Páez.
- Fue esclavo durante siete años: Antes de llegar a Etiopía, fue
capturado por piratas árabes en las costas de Yemen. Pasó siete años de
cautiverio, cruzando el desierto de Hadramaut (siendo el primer europeo en
hacerlo). Durante ese tiempo, lejos de rendirse, aprendió árabe y se ganó
el respeto de sus captores por su inteligencia.
- Bebió café antes que casi
ningún europeo: En sus
diarios de cautiverio en Yemen, Páez describe una extraña bebida oscura
que los locales tomaban para mantenerse despiertos. Es una de las primeras
descripciones detalladas del café hechas por un occidental.
- Se convirtió en el “arquitecto”
del Emperador: En
Etiopía no solo fue misionero. Era un hombre
del Renacimiento: sabía matemáticas, arquitectura y carpintería.
Construyó para el emperador
Susenyos I un palacio de piedra de dos plantas en Gorgora, algo que
los etíopes nunca habían visto, usando técnicas europeas fusionadas con el
estilo local.
- Era un genio de los idiomas: Hablaba perfectamente el amhárico y el gueez (la lengua sagrada de Etiopía), lo que le permitió debatir de tú a tú con los sabios locales y convertir al catolicismo a dos emperadores etíopes consecutivos.
El legado olvidado
Pedro Páez
escribió la “Historia de Etiopía”, una obra monumental que es, todavía
hoy, una de las fuentes más fiables para entender la cultura y la historia del
Cuerno de África. Lo hizo sin ejércitos, solo con su fe, su libreta y una
capacidad de adaptación legendaria.
Resumen de
su hito:
Descubrimiento
de las fuentes del Nilo Azul el 21 de abril de 1618 (Sakala, Etiopía).
Aparte de
ser misionero, explorador, descubridor, arquitecto, diplomático, matemático,
historiador… todo un embajador, sin ejército, eso sí, que influyó en Etiopia
cuando para los europeos no merecía ninguna atención. En una época en la que España
dominaba los mares y tenía embajadas en China, había llegado a tener relaciones
con Japón, Australia… y como vemos, además de América y Filipinas, había llegado
a Etiopia donde también difundió sus conocimientos y cosmovisión del mundo
llegando a convertir al catolicismo nada menos que a dos emperadores.
Ver mas sobre esta época la ambición asiática de Felipe II


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