LA CONQUISTA DE AMERICA, ¿UNA GUERRA CIVIL?

LA CONQUISTA DE AMERICA, ¿UNA GUERRA CIVIL?

El Descubrimiento y posterior Conquista de América han sido puestos en escena, a menudo, como un genocidio por parte de los españoles gracias a la historiografía antiespañola y al relato que apuesta por la Leyenda Negra. Sabemos que América ya estaba allí y que nadie la descubrió, sin embargo, es España, sobre todo la Corona de Castilla quien la presenta al mundo, la sita en los mapas y la asimila como suya, mezclándose y fusionándose con ella, no colonizándola. América, se convierte en provincia de España, administrándose en virreinatos.

La historia de América post-colombina hay que dividirla en varias fases bien diferenciadas: la Fase del Descubrimiento que da lugar a las otras, las Fases de la Exploración y Conquista, tal y como la historia nos las explicó.

    la Conquista de América fue una suerte de Guerra Civil en la que intervinieron los españoles

Para entender mejor la argumentación a la que se pretende llegar, analizaremos, a grandes rasgos, la Fase de la Conquista ya que es la que más quebraderos de cabeza trae, desde el desconocimiento y la ignorancia, por supuesto. La Conquista dura unos 40 años, aproximadamente, desde que Colon llegase en 1492. A partir de esta fecha se procedió a una exploración de aquel vasto continente y, como consecuencia, a una conquista. En estos años, los españoles conquistan prácticamente el continente americano, de sur a norte, exceptuando el actual Brasil y partes –no todas- de EE.UU., pero por lo general, América del Sur, Central y la mitad de América del Norte tuvieron presencia española con asentamientos y dependiendo de la Corona de Castilla.

Es esta la etapa que nos interesa para nuestra argumentación, pues es de aquí de donde parten las teorías negro-legendarias que han predominado hasta nuestros días. Llegados a este punto, pues, habría que preguntarse si la conquista de América fue una conquista convencional o si por el contrario fue una ocasión de caos que aprovecharon los españoles apoyando a los pueblos americanos (autóctonos, indígenas) que estaban sometidos a los grandes imperios: Azteca, Inca y Maya.

Se pretende argumentar, por tanto, que la Conquista de América fue una suerte de Guerra Civil en la que intervinieron los españoles –una guerra que se encontraron-. Se puede ver como influyó la presencia española en América a través de alianzas con ciertos grupos frente a otros.

Es por ello que la clave está en analizar el contexto precolombino, lo que estaba ocurriendo en América a la llegada de los españoles. Es decir, habría que mencionar que hubo divisiones internas, alianzas y el papel de los españoles como agentes externos, entre otros factores.

 


Desmintiendo la Leyenda

Los pueblos indígenas no estaban unidos, al menos cuando los españoles llegaron, como se puede observar con Pizarro o Cortés, en Perú y México respectivamente.

Tanto aztecas como incas atravesaban un momento de crisis con conflictos internos y tensiones sociales, por ejemplo. Estos factores hay que tenerlos en cuenta ya que, si bien los españoles se presentan en América, también observan que muchos pueblos sometidos a los grandes imperios les ven como salvadores o incluso aliados, por lo que, consecuentemente, estos al buscar la ayuda española se unen a ellos. Es decir, en América antes de la llegada española ya había conflictos internos como se pone de manifiesto.

Además, el número de españoles llegados a América es ínfimo en comparación con la población autóctona, pues lo que hoy es España tenía muchísima menos población en aquellos tiempos. Es imposible pensar que los españoles dominaron el continente sin ayuda indígena, imposible.

Por otro lado, se ha hablado largo y tendido de las enfermedades y avances técnico-militares de los españoles. Según estas teorías, los españoles pudieron vencer a los pueblos americanos gracias a sus armas (arcabuz y espada de acero, armaduras y protecciones…), más avanzadas que las de los nativos, y a sus tácticas de guerra –como Cortés en Otumba-. Además, los españoles portaban enfermedades que en América se desconocían. En cuanto a las armas, se ha demostrado que no es una teoría que influyera, ya que ante el número de enemigos poco podían hacer los arcabuces –aún en fase de mejora- ya que se tardaba en limpiar el arma, echar la pólvora y cargar de nuevo, un tiempo del que no se disponía cuando el enemigo se echaba encima. Las tácticas de guerra, al estilo de los tercios españoles en Flandes o Italia y la caballería podrían haber influido, si acaso en campo abierto, pero en la mayoría de los casos no servían aquellas tácticas en lugares como la selva y zonas desconocidas para aquellos hombres. La teoría de las enfermedades queda desechada debido a que también los indígenas contagiarían enfermedades propias a los españoles al no haber habido contacto entre ambos pueblos nunca.

Por lo tanto, nos queda en América que hay 3 grandes imperios que dominaban el continente y que había unos pueblos que se unieron a los españoles, en menor o mayor medida, tejiendo alianzas culturales, políticas y militares, por ejemplo.

Pero, entonces, ¿Qué sucedía en América?

 

encuentro entre Hernán Cortés y Moctezuma II

Divisiones internas

Uno de los principales factores a tener en cuenta fue el de la división interna que había entre los pueblos autóctonos, precolombinos. Son factores a tener en cuenta y de vital importancia ya que los grandes imperios no atravesaban uno de sus buenos momentos, al contrario. Esto choca con la visión que nos han hecho creer este tiempo a través de una historia envenenada y tergiversada. Como se ha mencionado, por ejemplo, los aztecas e incas atravesaban por un momento de crispación y crisis sociopolítica, con grandes tensiones que podrían desestabilizar su imperio. Y cuando los españoles llegaron allí lo vieron, fueron testigos de ello.

En este sentido, los Aztecas (el Imperio Mexica) se había expandido a base de la conquista y la imposición de tributos a otros pueblos de Mesoamérica. Algunos de estos pueblos, por ejemplo, como los tlaxcaltecas o los totonacas, vivían en continuo enfrentamiento contra los aztecas debido a que estos ejercían el poder y el control de manera autoritaria. Cuando Cortés llegó a México los primeros, por ejemplo, proporcionaron una importante ayuda militar a los españoles, uniéndose a ellos. Así se pudo ver en la toma –sitio- de Tenochtitlán (Ciudad de México).

Es decir, este hecho podría interpretarse como una alianza entre un pueblo sometido y un pueblo externo –normalmente visto como salvador- dentro de un contexto de guerra civil.

Los incas, de igual manera que los aztecas, vivían un periodo convulso ya que se había muerto el emperador Huayna Cápac y sus hijos, Atahualpa y Huáscar, se disputaban el trono, lo que provocó una guerra civil. Así, cuando Pizarro llegó se encontró con un imperio inca debilitado y dividido. En este caso, los españoles habían capturado a Atahualpa que dominaba el Norte del imperio. Este hecho favoreció que rápidamente se desintegrase lo que quedaba de aquel imperio así como su fiscalidad y el sistema político en general. Aquí, los españoles hicieron lo mismo que Cortés en el Imperio Azteca, aprovechar una situación de división entre los pueblos indígenas, en este caso siendo actores indirectos de una guerra civil entre dos aspirantes al trono que estaban en guerra directa.

Uno de los principales factores a tener en cuenta fue el de la división interna que había entre los pueblos autóctonos

 

Los españoles como "agentes externos"

Como se ha visto, a pesar de su papel decisivo y definitivo, independientemente de las enfermedades que portasen o las armas más sofisticadas, los españoles no fueron los causantes de aquellas luchas internas que vivían los pueblos autóctonos de América. Estos conflictos ya existían antes de la llegada de los españoles que, únicamente, aprovecharon su posición uniéndose a unos u otros pueblos según la situación.

Se podría decir que los españoles actuaron más bien como agentes externos que, en un momento dado, intervinieron en un conflicto que ya existía, decantando la balanza hacia una de las partes. Normalmente favorecieron a aquellos contendientes que más beneficios podrían ofrecerles.

 

Las alianzas indígenas

Aunque la intervención española fue crucial y decisiva en América, a pesar de las armas y caballos, a pesar de su maestría y experiencia en la guerra (recordemos que se acababa de terminar la Reconquista con la Guerra de Granada en España), su victoria dependía en gran medida de las alianzas que tomasen con los pueblos americanos.

Es decir, tal y como se ha visto, Cortés, por ejemplo, aprovechó el malestar entre los pueblos sometidos a los aztecas obteniendo de ellos el apoyo necesario. Los pueblos sometidos, por el contrario, obtenían el derrocamiento del imperio azteca. Estas alianzas proporcionaron a Cortés ayuda militar y, sobre todo y más importante, información clave sobre movimientos del enemigo, lugares estratégicos, modo de vida y creencias… esto se pudo ver en la Batalla de Otumba, julio de 1520, cuando los españoles y sus aliados estaban cercados y en una batalla cuerpo a cuerpo, sin cuartel. A punto de ser vencidos. Sin embargo, Cortés, según pudo saber por sus aliados tlaxcaltecas, emprendió una carga de caballería dirigiendo ese ataque kamikaze contra el jefe militar –cihuacóalt- al que derribaron y mataron quitándole las plumas que portaba en su cabeza y el estandarte militar. Esta acción la vieron los soldados que combatían a sus órdenes y se produjo una estampida y retirada pues los mexicas entendieron que no tenían mando.

El caso de Pizarro en Perú es el mismo, aunque en otro contexto. Aquí había una guerra civil abierta entre dos emperadores que aspiraban al trono de su padre muerto. Esto hizo posible y favoreció que los españoles se fueran infiltrando con mayor facilidad hasta que tomasen el Imperio Inca. No había unidad y el caos reinaba en el imperio, un hecho que los españoles aprovecharon sobremanera.

De la mismo forma sucedió con Valdivia e Inés Suarez en Chile quienes recibieron la ayuda de “mil indios auxiliares” –denominación española para referirse a sus aliados- contra los mapuches. O también a tantos otros que sin la ayuda interna no hubieran podido conquistar aquel territorio como Ponce de León, Núñez de Balboa, Ojeda o Cabeza de Vaca, por mencionar otros ejemplos.

 Cortés aprovechó el malestar entre los pueblos sometidos a los aztecas obteniendo de ellos el apoyo necesario

Qué supuso la Conquista

La implicación en esta guerra, para los españoles, se justificó en las causas justas de la guerra. Es decir, al involucrarse contra los otros pueblos autóctonos o indígenas, lo hacían basándose en las doctrinas del Derecho natural. En este sentido, los europeos, españoles en este caso, se fundamentaban en su superioridad para ejercer la Ley Natural de los pueblos y llevar a aquellas tierras la fe y evitar, con ello, los sacrificios humanos.

Todo ello, trajo consigo unos cambios radicales en América y el resto del mundo. América comenzó a organizarse a imagen y semejanza de España, dependiendo las instituciones del rey. Así, aparecen los virreinatos, es decir, américa, y sus territorios, se incorporan a la corona española de la que comienzan a depender. Se produce además una mezcla cultural y racial y se empiezan a construir ciudades, hospitales y universidades al modo español.

Además, las riquezas obtenidas en América permitieron crecer a España y Europa dando lugar al intercambio de productos minerales, intercambio de mano de obra, agricultura y ganadería…, por ejemplo, aquí se empezó a importar el tomate, maíz, cacao. Los minerales, el oro y la plata, fomentaron una mejora económica, aunque a la larga derivó en inflación favoreciendo el surgimiento del capitalismo allá por el XVII y XVIII.


Conclusiones

La hipótesis de que la Conquista de América fue una guerra civil entre los diferentes pueblos americanos se basa, como se ha visto, en que efectivamente se puede considerar como guerra civil a aquel conflicto ya que era un conflicto interno entre facciones dentro de un mismo territorio-nación. Además, este conflicto no fue causado por los españoles ya que estos llegaron y el conflicto ya existía. Esto no quita que la ayuda española fuese decisiva en el conflicto.

Los españoles aprovecharon la división de estos pueblos para la Conquista de América ya que se aliaron con muchas tribus o pueblos que o bien estaban enfrentados entre ellos o bien se querían desprender del yugo de los grandes imperios. Todo ello aceleró la caída de estos imperios que ya vivían una crisis sociopolítica.

En este sentido, podemos ver la Conquista de América como una guerra civil de los pueblos indígenas, en la que los españoles, a pesar de su intervención y dominio, no fueron los actores principales de las tensiones internas, sino los que aprovecharon las divisiones existentes para imponerse como el nuevo poder.

Por tanto, la hipótesis planteada es atrevida y se enfrenta al relato existente de la Leyenda Negra en el que los españoles exterminaron a los pueblos indígenas en América a través de las enfermedades y que pudieron vencer gracias a la sofisticación en sus armas y tácticas de guerra. Nada más lejos de la realidad, se ha podido ver con argumentos que los pueblos estaban enfrentados entre sí habiendo un conflicto que los españoles no comenzaron y que supieron aprovechar en su favor.

La consecuencia inmediata fue la desaparición de aquellos imperios y sus sistema político y económico, imponiéndose el del Imperio Español a través de la organización territorial basada en los virreinatos y dependientes del rey, a imagen y semejanza de la administración española. Después, comenzó un periodo de intercambio cultural, mineral, de productos… favoreciendo un mayor crecimiento de la economía europea.

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