La Guerra Hispano-rusa, una guerra que no existió

La Guerra Hispano-rusa, una guerra que no existió

La guerra entre España y Rusia fue una guerra que apenas existió y se concentró en torno a Alaska. Curiosamente, ambos países firmaron la paz, de manera formal en el siglo XXI.
Las relaciones entre ambos imperios son ambiguas y lo que respecta a la historia de España y Rusia, por lo general, se las puede calificar de acercamiento o distanciamiento según la época. En resumen, son relaciones frías, que no inexistentes, aunque normalmente se las califica de buenas relaciones diplomáticas.
En lo que nos atañe, la guerra entre España y Rusia, entre el Imperio Español y el Imperio Ruso, tiene un comienzo y es en el siglo XVIII.
 

ANTECEDENTES

 La guerra entre España y Rusia fue una guerra que apenas existió y se concentró en torno a Alaska

Hay que remontarse a la época imperial española para hallar un atisbo de relaciones entre ambos países.

Durante el Imperio de Carlos V, lo que ya se vaticinaba como la Monarquía Hispánica, en 1520 se tiene constancia de intercambio de enviados entre lo que hoy es España y el Principado de Moscú. Este intercambio de diplomáticos pone de manifiesto el deseo de ambos de establecer relaciones y lazos, en una época, recordemos, en la que España aspiraba a la hegemonía mundial como muestran las posteriores embajadas en Zipango (Japón) y China, así como su expansión global teniendo posesiones en todos los continentes y mares del mundo. En este sentido, Rusia, en menor medida, comenzaba a expandirse también y a crear un Imperio.

Se observa ya, avanzando en el tiempo, que no es hasta 1722 cuando ya se establecen embajadas regulares por parte de ambos países. En España se implantaba una nueva dinastía, los Borbones, de la mano de Felipe V, mientras que en Rusia gobernaba Pedro I “El Grande” quien llevó a cabo una gran modernización y occidentalización de Rusia, con su consiguiente expansión llegando a transformar Rusia hasta el punto de convertirla en una de las grandes y principales potencias europeas. Es, pues, gracias al cambio en ambas potencias por lo que se puede observar este acercamiento diplomático que se verá empañado y enfriado en algunos momentos de la historia sobre todo entre 1799 y 1801, en el periodo de Guerra civil española y posteriormente con los regímenes antagónicos de cada nación, el Franquismo en España y el Comunismo soviético en Rusia (la URSS), y tristemente en la actualidad debido a la guerra entre Rusia y Ucrania, donde parece que se ha puesto fin a 500 años de relaciones.

Decíamos, que en 1722 se establecen embajadas formales. Pues bien, es en esta época cuando rusos y españoles chocan en Alaska, territorio que ha estado en pugna por ambos durante el siglo XVIII.

 

CONTEXTO

Para tener en cuenta la guerra, hay que remontarse al siglo XVIII, a las misiones, California y Alaska.

Durante el siglo XVIII Alaska fue un hervidero de colonos, aventureros, navegantes y conquistadores. Los rusos primero, y los españoles después, se involucraron en una pugna por esta zona. En 1741 llegan los rusos a las costas y rápidamente se expanden y crean colonias tal y como se observa en 1784 donde ya hay un asentamiento o en la década de los 90 del mismo siglo en el cual Rusia envía misioneros ortodoxos para expandir su cristianismo a las comunidades indígenas.

Este hecho traerá consigo la respuesta española, que no tardará en hacerse realidad. Recordemos que España, en el último cuarto del siglo XVIII, se hallaba sólidamente asentada en California mediante sus Misiones (Cardelús, 2017), y, sin embargo, Carlos III decidió ocupar Alaska para, de esta forma, contener el avance ruso y lo que ello suponía, evangelizar a los nativos. Como la amenaza rusa seguía siendo una realidad, España, entonces, reclamó los derechos que la Bula Inter caetera de 1493 le confería sobre las costas del oeste de América. A partir de entonces, España comenzó a enviar varias expediciones a Alaska con el objetivo de frenar el avance ruso. Tal es así, que en 1790 se oficializa la toma de Alaska para España, alcanzando el Imperio Español su máxima extensión. A pesar de ello, aquella gesta no duraría mucho y en poco tiempo Alaska pasó a ser un territorio libre de soberanía, pues España no podía aguantar cercada de enemigos mucho tiempo más, ya que a los rusos se les unieron los ingleses y americanos cual pirañas despiezando un trozo de carne.

Durante el siglo XVIII Alaska fue un hervidero de colonos, aventureros, navegantes y conquistadores. Los rusos y los españoles se involucraron en una pugna por esta zona

En este sentido, los rusos no se amedrentaron y en 1799 Nikolái Rezánov compró los derechos de explotación de las pieles al zar Pablo I de Rusia creándose la Compañía ruso-americana para sobreexplotar el territorio. Tras el enfrentamiento que aquella situación de explotación produjo con colonos y nativos, en 1867, finalmente, EE. UU. compró Alaska a Rusia por 7,2 millones de dólares. Rusia aceptó debido a que atravesaba una mala situación financiera.

En este contexto, sobre todo en el que nos ocupa, el siglo XVIII, se produce el estallido de la guerra hispano-rusa. Un conflicto curioso en la historia y que, aunque Alaska no fuese el desencadenante, sí que supuso un aliciente, por todo lo que se ha visto.

En este sentido, Rusia quería expandirse y buscar un puerto en el mediterráneo para su flota y, de este modo, frenar el avance de Napoleón. Además, en 1798 el zar Pablo I el Grande es nombrado gran maestre de la Orden de Malta[1], un hecho al que se opone el rey de España Carlos IV. Este hecho viene motivado por los pactos de familia que España y Francia habían renovado en 1796.

La Francia de Napoleón había conquistado Malta y Rusia rechazó el tratado, reclamando Malta bajo su protección. Por esta razón, y otras, el zar ruso se hizo investir gran maestre. El hermano del rey de España, Fernando I de las Dos Sicilias, era señor feudal de Malta, por lo que el rey se vio en la tesitura de negarse a reconocer al zar de Rusia como gran maestre alegando que tal cargo solo era posible para los católicos y no para los ortodoxos.

Debido a que los acontecimientos no tomaban otro rumbo, el 15 de julio de 1799 Rusia declaró la guerra a España, contestando España el 9 de septiembre del mismo año.

 

LA GUERRA HISPANO-RUSA

     La guerra entre España y Rusia estallaba en 1799, sin embargo, la situación no derivó en nada más. La guerra en Europa y las victorias francesas cambiaban la situación. Inglaterra ocupaba Malta, evitando que cayera en manos rusas, a pesar de la alianza que ambas potencias tenían. Un hecho que hizo que Rusia se acercase aún más a Francia.

Además de ello, España ya tenía bastante. Su situación no era muy buena y no le interesaba tener otro conflicto, sino al contrario. En 1801 es asesinado el zar Pablo I y asciende al trono, Alejandro I, mas liberal y tolerante. Es este nuevo zar quien traslada a España sus intenciones de restablecer la paz, cosa que se hizo el 4 de octubre de 1801.

A pesar de ello, Carlos IV se negaba a reconocer al zar como protector de la orden y considerando que la orden se había convertido en una extensión de una potencia extranjera, como ya hicieran tiempo atrás los reyes de España con el resto de las órdenes, se proclamó gran maestre de la Orden en sus dominios en abril de 1802.

Con la guerra en Europa contra la Francia revolucionaria, el avance de Napoleón y, a la par, de Inglaterra, los cambios de alianzas internacionales, la situación de España y de Malta (que continuó sometida a los ingleses hasta su independencia).… la guerra entre España y Rusia seguía en pie, aunque sin ningún incidente, ni agresión, ni ocupación, ni acto bélico por parte de ninguna de las partes implicadas.

El dato curioso es que a pesar de no haber guerra tampoco se firmó la paz de manera oficial hasta finales del siglo XX, es decir, el curso de los acontecimientos hizo que se fueran olvidando de la guerra ambas potencias implicadas. Sin embargo, en resumidas cuentas, la guerra entre España y Rusia fue una mera anécdota.



 

CONCLUSIONES 

La pugna por el maestrazgo de la orden de Malta y los pactos de familia entre España y Francia favorecieron que se declare la guerra a España por parte de Rusia. Sin embargo, exceptuando las décadas anteriores en la que España se había hecho con el control de Alaska frenando la expansión rusa, esta guerra fue una mera anécdota ya que apenas existió, salvando las distancias, es decir, la declaración de guerra. Como curiosidad, hay que resaltar que ambos países han estado en guerra dos siglos debido a que se olvidaron de firmar la paz, un hecho consumado a finales del siglo XX.

 

BIBLIOGRAFIA

DAMIÁN CANO BORREGO, P., “La expansión rusa en el noroeste de América, la guerra hispano-rusa de 1799 y sus repercusiones en el Virreinato de Nueva España”, Boletín del Archivo General de la Nación, núm. 2, 2019, pp. 61-90

http://pares.mcu.es/ParesBusquedas20/catalogo/find?idAut=139755&archivo=9&tipoAsocAut=1&nomAut=Guerra+hispano-rusa%2C+1799-1801

https://www.curistoria.com/2018/04/rusia-espana-guerra-dos-siglos.html

https://webs.ucm.es/BUCM/blogs//Foliocomplutense/4685.php

https://www.abc.es/cultura/abci-cuando-alaska-territorio-soberano-espana-201706180051_noticia.html

 

 



[1] Orden de Hermanos Hospitalarios de San Juan de Jerusalén, Orden de los Hermanos Hospitalarios, Orden de los Caballeros Hospitalarios, Orden Hospitalaria, Orden de San Juan u Orden de Malta


Álvaro González Díaz

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