El 23-F: un golpe fallido

 El 23-F: un golpe fallido


El 23 de febrero de 1981, un sector del estamento militar intentó un golpe de Estado. La irrupción armada en el Congreso de los Diputados por parte del teniente coronel Antonio Tejero, junto con los movimientos insurreccionales del capitán general Jaime Milans del Bosch y las maniobras políticas del general Alfonso Armada, constituyó un desafío para la joven democracia de España.

El fracaso del golpe —debido a la falta de apoyos militares suficientes, la movilización institucional y la “decisiva intervención” televisada del rey Juan Carlos I de Borbón— favoreció la consolidación del sistema constitucional español en una transición un tanto caótica y desorganizada.

Introducción

El 23-F representa uno de los momentos más críticos de la Transición española. Si el período abierto tras 1975 había sido una negociación compleja entre reforma y ruptura, entre memoria autoritaria y expectativas democráticas, aquella noche puso a prueba la viabilidad misma del nuevo régimen constitucional. La toma del Parlamento no fue un episodio aislado, sino el resultado de tensiones acumuladas: crisis económica, terrorismo, fragmentación política y la persistencia de sectores militares nostálgicos del franquismo.

Desde la perspectiva historiográfica, el 23-F se debe entender, por tanto, más allá de como una simple “conspiración militar” (Preston, 2011; Tusell, 1997).

Contexto histórico: una democracia frágil

Tras la muerte de Franco en 1975, el sistema autoritario fue desmontado gradualmente por las propias instituciones del régimen bajo el rey Juan Carlos I, sobre todo, y el que sería presidente Adolfo Suárez González. La legalización de partidos, incluida la del Partido Comunista de España en 1977, la aprobación de la Constitución Española de 1978 y las primeras elecciones democráticas generaron apoyos, pero también fuertes resistencias. Todo ello en un clima de terrorismo y violencia, indefinición y caos político.

El clima político estaba marcado por:

  • Crisis económica (paro, inflación y reconversión industrial).
  • Desgaste interno de la Unión de Centro Democrático.
  • Violencia terrorista de ETA contra militares, policías y civiles.
  • Desconfianza de amplios sectores castrenses ante el autonomismo territorial.
  • Dimisión de Suárez (enero de 1981), que abría un vacío de poder.

La sesión de investidura de Leopoldo Calvo-Sotelo el 23 de febrero sería el momento elegido por los conspiradores.

El fracaso del golpe —debido a la falta de apoyos militares suficientes, la movilización institucional y la “decisiva intervención” televisada del rey Juan Carlos I de Borbón— favoreció la consolidación del sistema constitucional español en una transición un tanto caótica y desorganizada

La preparación del golpe

La historiografía indica que existieron varias tramas superpuestas:

  1. La vía “dura”: intervención militar directa.
  2. La vía “blanda” o “solución Armada”: un gobierno de concentración presidido por un militar “de consenso”.
  3. Redes de apoyo dispersas dentro de capitanías generales.


Por lo tanto, además de las dudas que hay sobre los agentes que intervinieron y los protagonistas, se observa que no se trató de un plan perfectamente coordinado, sino de una conjunción de iniciativas con distintos objetivos (Viñas, 2010). En este sentido, no hay una única versión entre los expertos ya que muchos establecen que Tejero era “simplemente” uno más y otros apuntan a que el rey don Juan Carlos estaba detrás de todo, y que, de no estarlo, conocía perfectamente los movimientos. Así que la duda está en el a aire.

Solamente nos guiaremos por la “versión oficial”. Veamos, así, brevemente la relación de los principales protagonistas –repetimos, los nombres más sonados-.

Protagonistas principales

Antonio Tejero

Teniente coronel de la Guardia Civil. Ya había participado en la “Operación Galaxia” (1978). Creía que el parlamentarismo llevaba al “caos” territorial.

Jaime Milans del Bosch

Capitán general de Valencia. Veterano del Ejército de España. Sacó tanques a la calle durante la noche del 23-F.

Alfonso Armada

Antiguo secretario de la Casa del Rey. Defendía un gobierno de “salvación nacional” con políticos de todos los partidos bajo su presidencia, intentando presentarlo como solución constitucional.

Juan Carlos I

Jefe del Estado y capitán general de los Ejércitos. Su rechazo explícito al golpe resultó decisivo para desactivar apoyos militares.

El desarrollo del golpe

A las 18:23 horas del 23 de febrero de 1981, Tejero irrumpió armado en el Congreso durante la votación de investidura, ordenando a los diputados tirarse al suelo –el famoso ¡Quieto todo el mundo!-. Se efectuaron disparos intimidatorios. El Gobierno y los parlamentarios quedaron retenidos durante casi 18 horas.

Mientras tanto:

-        Milans del Bosch declaró el estado de excepción en Valencia y desplegó carros blindados.

-        Armada intentó entrar en el Congreso para proponer su “gobierno de concentración”.

-        Varias regiones militares dudaron, pero no se sumaron.

La intervención televisiva del rey, vestido con uniforme militar, reafirmó la obediencia a la Constitución y ordenó a las tropas regresar a los cuarteles. El golpe quedó políticamente aislado.

El aislamiento institucional fue clave para su fracaso.

¿Por qué fracasó?

Los factores decisivos fueron:

  1. Falta de coordinación estratégica.
  2. Ausencia de respaldo mayoritario en el Ejército.
  3. Legitimidad constitucional consolidada.
  4. Intervención del Rey.

Consecuencias

  • Condenas judiciales a los implicados.
  • Reforma y profesionalización militar.
  • Consenso constitucional.
  • Victoria socialista en 1982.
  • Se establece, más que consolidarse, la Transición.

Paradójicamente, el golpe fortaleció la democracia que pretendía destruir.

Conclusiones

El 23-F demostró la fragilidad inicial del sistema. Fue un punto de inflexión simbólico: la democracia española dejó de ser provisional y pasó a percibirse como irreversible.

Bibliografía

Cervera, Javier (2009). 23-F: el golpe que acabó con el franquismo.

Juliá, Santos (2004). Historias de las dos Españas.

Preston, Paul (2011). El triunfo de la democracia en España.

Tusell, Javier (1997). La transición española.

Viñas, Ángel (2010). Anatomía de un instante.

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