Dos Españas en Guerra: Análisis histórico e ideológico de los bandos republicano y nacional durante la Guerra Civil Española

 Dos Españas en Guerra: Análisis histórico e ideológico de los bandos republicano y nacional durante la Guerra Civil Española

 

Introducción

La Guerra Civil Española (1936-1939) fue mucho más que un conflicto militar: fue la manifestación violenta de profundas divisiones ideológicas, sociales, económicas y culturales acumuladas durante décadas.

Lejos de ser dos bloques ideológicamente monolíticos, tanto el bando republicano como el nacional representaban coaliciones frágiles y a menudo contradictorias de fuerzas políticas, muchas veces enemistadas entre sí, que se unieron por una causa común: unos para defender la legalidad republicana y un programa reformista o revolucionario, otros para acabar con lo que percibían como el desorden, el anticlericalismo y la amenaza comunista.

 

Contexto Inmediato

Hay un clima previo a la guerra y, por tanto, a la configuración de esos dos bandos (heterogéneos). Ese contexto inmediato se puede resumir en, básicamente, dos situaciones relevantes –unas de tantas y las más cercanas en el tiempo- como son la Revolución de octubre de 1934 y las elecciones de febrero de 1936. Estas situaciones generan un clima hostil y difícil en la que los españoles se distancian aún más ideológicamente, donde ya de por sí estaban bipolarizados.

En primer lugar, en cuanto a la Revolución de Octubre de 1934, que supuso un intento fallido de revolución-golpe de Estado, triunfó únicamente en Asturias y Cataluña. A pesar de su breve triunfo, la revolución quedó en un fallido levantamiento que dejó una España profundamente dividida.

El intento de levantamiento vino de la parte de socialistas y anarquistas, sobre todo en Asturias –y parte de Madrid-, mientras que en Barcelona se aprovechó para declarar el Estado Catalán independiente. La derecha española lo interpretó como una amenaza bolchevique.

La Guerra Civil Española (1936-1939) fue mucho más que un conflicto militar: fue la manifestación violenta de profundas divisiones ideológicas

En segundo lugar, las elecciones de febrero de 1936 dieron el triunfo al Frente Popular –según los autores y las fuentes, un triunfo de dudosa legalidad- acrecentando, con ello, la percepción de que la Republica se inclinaba hacia el comunismo, dependiente de la URSS.  En este sentido, mientras la izquierda celebraba el cambio, parte de la derecha preparaba la conspiración.

El 18 de julio comienza la guerra civil en España gracias, en parte, a ese contexto del que veníamos hablando con una sociedad, ejercito, policía, política… totalmente dividida y englobados en dos bandos diferenciados e irreconciliables.

Sin embargo, los dos bandos, el republicano, por un lado, y el nacional, por el otro, a pesar de formar bloques homogéneos, internamente no estaban unidos ideológicamente y en muchos casos tuvieron enfrentamientos internos.

El bando Republicano englobaba a las izquierdas, sobre todo, mientras que el bando nacional englobaba a los nacionalistas, conservadores, derechas, católicos… la guerra era inevitable y solo terminaría con la victoria de uno de los dos bandos sobre el otro.

 

El Bando Republicano: entre el reformismo y la revolución

 

Formación y composición

El bando republicano no era un bloque único, sino una coalición de ideologías de izquierda, dividida entre los que buscaban profundizar las reformas democráticas y los que aspiraban a una revolución social.

Se componía de:

Republicanos de izquierda: Izquierda Republicana (Manuel Azaña), defendían la legalidad, la democracia y las reformas progresistas.

Socialistas (PSOE-UGT): divididos entre moderados (Indalecio Prieto) y revolucionarios (Largo Caballero).

Comunistas (PCE, POUM): apoyaban a la República, pero tenían divergencias tácticas. El PCE, alineado con Moscú, era más centralista y disciplinado; el POUM (trotskista) fue acusado de “traición” y posteriormente perseguido.

Anarquistas (CNT-FAI): su participación fue contradictoria. Aunque ideológicamente anti-estatalistas, acabaron aceptando cargos en el gobierno republicano, eran menos disciplinados y más radicales en cuanto a la revolución y, a menudo, chocaban con los comunistas.

Lo que los unía

Básicamente a todos ellos les unía: 

A)  La defensa de la legalidad republicana.

B)  El rechazo a un golpe militar y a la reacción conservadora.

C)  Una visión laica del Estado y la necesidad de transformar la estructura social.

Lo que los dividía

El debate entre reforma y revolución.

Las tensiones entre centralismo y autonomismo.

La desconfianza mutua entre anarquistas y comunistas.

El papel del Estado: mientras unos buscaban reforzarlo, otros querían disolverlo.


 Lejos de ser dos bloques ideológicamente monolíticos, tanto el bando republicano como el nacional representaban coaliciones frágiles y a menudo contradictorias de fuerzas políticas, muchas veces enemistadas entre sí

 

El Bando Nacional: entre el orden y la restauración

 

Formación y composición

El bando nacional surgió del alzamiento militar del 17-18 de julio de 1936, pero rápidamente se convirtió en una coalición de fuerzas conservadoras, autoritarias y reaccionarias y, aunque este bando ya estaba medianamente configurado con anterioridad, internamente tenían diferentes aspiraciones:

Por un lado, los militares sublevados con Franco, Mola y Queipo de Llano al frente, querían en un principio restituir el orden republicano.

Los requetés (carlistas) querían una monarquía católica y tradicionalista, defendiendo un absolutismo ambiguo (propio de siglos pasados).

Los falangistas, inspirados en el fascismo italiano, reclamaban un Estado totalitario, al margen de las izquierdas y derechas, anti-monárquicos.

Monárquicos alfonsinos aspiraban a restaurar la monarquía liberal-conservadora, partidarios de Alfonso XIII o de la rama borbónica, distanciados de los carlistas –con otro aspirante al trono-.

Católicos (CEDA y otros grupos), querían preservar la unidad religiosa de España y frenar el laicismo republicano.

Además, en su mayoría, se observa un apoyo de la Iglesia ya que percibía al bando nacional como defensor de la fe.

 

Lo que los unía

Básicamente a todos ellos les unía:

A)  El odio al marxismo y al anarquismo.

B)  El deseo de orden, jerarquía y autoridad.

C)  El catolicismo como argamasa ideológica-cultural.

D) La defensa de la propiedad privada.

 

Lo que los dividía

Falangistas vs carlistas: los primeros eran revolucionarios autoritarios; los segundos tradicionalistas legitimistas. Los falangistas eran republicanos, a grandes rasgos, con gran componente sindicalista y socialista, totalitarios mientras que los segundos vivían de sueños pasados, profundamente católicos y monárquicos, defensores de los fueros y de la religión, aspiraban a un Estado confesional y monárquico tradicionalista.

Militares vs ideólogos: Franco impuso su figura sobre las tensiones doctrinales, en 1937, a través del Decreto de Unificación, fusionó, por ejemplo, a los requetés carlistas con los falangistas, siendo FET de las JONS el nuevo y único partido permitido en el bando nacional.

Disputa por la forma de gobierno futura: monarquía, dictadura militar, o Estado nacional-sindicalista.

 

Comparación ideológica y política entre ambos bandos

 Si comparamos ambos bandos, se puede ver que:

1.  Forma de Estado

Para el Bando Republicano se deseaba una República democrática (con corrientes revolucionarias), mientras que para el Bando Nacional era preferible una Dictadura autoritaria (con aspiraciones monárquicas o fascistas).

2.  Ideología dominante

En el Bando Republicano: Socialismo, comunismo, anarquismo, republicanismo    mientras que en el Bando Nacional: catolicismo, nacionalismo, conservadurismo.

3.  Relación con la Iglesia     

Frente al anticlericalismo y laicismo extremo del Bando Republicano, lo contrario predominaba en el Bando Nacional, es decir, clericalismo y apoyo explícito de la Iglesia Católica.

4.  Modelo económico   

El modelo económico depende sobre todo de la facción interna, pero lo podríamos resumir en: Reformista o colectivista para la Republica y un cierto Capitalismo tradicional y economía de guerra corporativa para el bando nacional.

5.  Unidad interna

La unidad republicana fue bastante escasa en algunos momentos con profundas divisiones entre facciones.

Mientras que en el bando nacional la unidad fue moderada ya que Franco impuso una jerarquía férrea, haciéndose líder indiscutible –cosa que en la república no se consiguió-.

6.  Apoyos internacionales    

El principal apoyo de la Republica fue la URSS y en menor medida –apoyo más moral que destacado- las Brigadas Internacionales ; para el bando Nacional, por el contrario, el apoyo esencial residió en la Alemania nazi, la Italia fascista y Portugal, aunque también tuvo sus “brigadas internacionales” aunque en menor medida en comparación con la república, quedando solamente estos extranjeros en reductos localizados por su número y dispersos.

 

Conclusión

La Guerra Civil Española fue un enfrentamiento entre dos visiones de España radicalmente distintas, pero también una guerra civil dentro de cada bando.

La heterogeneidad fue un rasgo común, aunque el bando nacional logró una mayor cohesión a través del liderazgo autoritario de Franco y la unificación forzada (como en el caso del Decreto de Unificación de 1937 que funde Falange y carlistas), además, claro está, del apoyo internacional, mucho más organizado y férreo que en la república.

La república nunca dejó sus diferencias a un lado a pesar de controlar la industrita y el campo y tener el gobierno legítimo en aquel momento, sus choques internos y el apoyo solamente de la URSS favorecieron, entre otras cosas, su derrota.

En este sentido, aunque ambos bandos eran heterogéneos ideológicamente, el nacional consiguió unificar sus fuerzas haciendo hincapié en aquello que los unía frente al bando republicano, que a pesar de tener claro lo que les unía y el por qué y contra quien luchaban, no supo imponer el orden ni establecer una estrategia.

 

Bibliografía

Casanova, J., España partida en dos, Crítica, 2013

Juliá, S., Una violencia indómita: El siglo XX europeo, Galaxia Gutenberg, 2020

Payne, Stanley G., El colapso de la República, Espasa, 2018

Preston, P., La Guerra Civil Española, Debate, 2019

Thomas, H., La Guerra Civil Española, Círculo de Lectores, 2001

Tuñón de Lara, M., La España del siglo XX, Laia, 1973

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