NOVIEMBRE NACIONAL. Un movimiento que no fue

NOVIEMBRE NACIONAL. 

Un movimiento que no fue 


Los patriotas en España no habían tenido una presencia tan llamativa en la escena política desde la época de Fuerza Nueva de Blas Piñar o las Bases Autónomas. Desde entonces, han sido diversos los partidos y asociaciones que han intentado aglutinar fuerzas, aunque de manera marginal. El desorden y la desorganización, la falta de renovación en el mensaje, la falta de marketing y como consecuencia la mala prensa y la falta de la llamada a la acción eran carencias visibles en estos grupos, entre otras cosas.

 

HOGAR SOCIAL. ANTECEDENTE

 Sin embargo, en el año 2014 nacía Hogar Social Ramiro Ledesma (Hogar Social Madrid, HSM). La novedad residía en que era un grupo que solo ayudaba a españoles recogiendo comida, ropa y mantas, fomentando espacios para que durmiesen y comiesen, pero sobre todo ocupando edificios. Y es aquí donde radica la polémica y a la vez la novedad. Pues hasta ese momento la ocupación estaba monopolizada exclusivamente por grupos de izquierdas, sobre todo anarquistas o del lobbie Hippi. HSM, por el contrario, logra gran visibilidad y copa las noticias en los periódicos y la televisión gracias a que en el verano de 2014 ocupa un edificio en el barrio de Tetuán. En seguida saltan las alarmas debido a que el barrio era en su mayoría un barrio de inmigrantes y de clase trabajadora por lo que la polémica fue la tónica del día a día. HSM, como se ha mencionado, se dedicó a lo que nadie se dedicaba en ese momento que era básicamente a dar comida a los españoles y a proporcionarles un lugar donde dormir. Fruto de la polémica, la mala prensa y denuncias, HSM fue expulsado de los numerosos inmuebles que ocupaba. Sin embargo, consiguió por un breve periodo de tiempo, sobre todo en Madrid, aglutinar a muchísima gente partidaria, afín al ideario nacional-revolucionario o social-patriota, cosa que hasta ese momento nadie había hecho.

Tras su decadencia y caída, en un momento concreto, coincidiendo en el tiempo con el surgimiento de VOX y habiendo convivido con el MSR, del que provenía HSM, de este surgieron otras alternativas parecidas, pero marginales o puntuales.

La cosa está clara y es que HSM tenía un líder -una líder- indiscutible, una organización y jerarquía, un proyecto claro y un mensaje renovador y novedoso que atraía a militantes y simpatizantes y que suponía un nexo para todos aquellos afines a dichas ideologías. Sin embargo, por diversos motivos entró en decadencia y muchos de sus militantes-simpatizantes crearon o intentaron crear nuevos proyectos similares o parecidos y en muchos casos diferentes con relativo éxito.

Surgía el Movimiento Noviembre Nacional (NN) en la calle Ferraz

No será hasta el año 2023 cuando los nacionalistas y patriotas españoles se vuelvan a unir, esta vez en mayor cantidad que en el periodo mencionado de HSM y por diversos, muy diversos, motivos, pero sobre todo motivados por unas decisiones políticas del gobierno de turno. Esta vez las cosas iban a ser diferentes, aunque es cierto que sin un líder ni una organización. Surgía el Movimiento Noviembre Nacional (NN) en la calle Ferraz, frente a la sede del PSOE.



 NOVIEMBRE NACIONAL

Una Pandemia

    Desde la Pandemia, donde se pudo ver el surgimiento de un movimiento cívico-ciudadano, al margen de los partidos y asociaciones, en contra del gobierno no se ha vuelto a ver una manifestación ciudadana de tal calibre, recordemos sin partidos de por medio –y también sin lideres-.

Y es que la caótica pandemia trajo consigo a una oposición al gobierno proveniente de todas las clases y condición, de la derecha, la extrema derecha y los movimientos-asociaciones nacionalistas y patriotas que en un momento dado se unieron. Era la primavera del año 2020 y en la calle Ayala esquina Núñez de Balboa, en el Barrio de Salamanca de Madrid, cuando un grupo de vecinos con la bandera española en la mano desencadenaron, sin saberlo a primera vista, un efecto cadena por toda España. Así fue. Esos vecinos salieron a pesar de las restricciones y el miedo a las multas, reclamando libertad y la dimisión del Gobierno entre los principales lemas y consignas. No tardó mucho tiempo en surtir efecto esta acción ya que por todos los pueblos y ciudades de España comenzó a levantare de su siesta la gente, bandera nacional en mano, cacerolas y sartenes, silbatos… uniéndose cada vez más vecinos.

la caótica pandemia trajo consigo a una oposición al gobierno proveniente de todas las clases y condición, de la derecha, la extrema derecha y los movimientos-asociaciones nacionalistas y patriotas que en un momento dado se unieron

Sin embargo, ciertos partidos quisieron aglutinar esas protestas politizando el cariz inicial por las que habían surgido, teniendo el efecto contrario, es decir, su desinterés y pérdida de fuerza. Era el año del 2020 y el gobierno seguía en la Moncloa. Sin embargo, la otra mitad –aquellos no acostumbrados a protestar- salieron dejando de manifiesto que algo estaba cambiando en los “acomodados” patriotas.

Y cierto es que algo cambiaba en la primavera del 2020. Aquella gente empezó a ser multada y en muchos casos la policía se vio obligada a cargar contra ellos. Era el inicio de lo que se iba a ver en el convulso 2023.

 

Noviembre Nacional

    Principios de noviembre de 2023, España está a punto de romperse. El gobierno del PSOE ha pactado una amnistía para los catalanes que en 2017 dieron un Golpe de Estado -tal y como se entiende en la Constitución y tal y como lo interpretaron los jueces en su momento-. Esto, sumado a la subida sin sentido del aceite, la gasolina, la luz, los casos de corrupción que entre unos y otros se van tapando, la crisis de los transportistas y un largo etcétera derivó en un conflicto mas grave. El anuncio de la amnistía será la gota que colme el vaso y el pueblo sale a la calle.

Principios de noviembre, año 2023, el frio no era impedimento. Varios días llevaba un puñado de gente protestando frente a la Sede del PSOE, calle Ferraz –Madrid-. A medida que avanzaba el tiempo, días apenas, y las redes sociales hacían el marketing propio, la gente se iba uniendo en aquella céntrica calle de Madrid. Hasta que un día, miembros de la oposición, sobre todo de VOX, anunciaron que se unirían a aquellas protestas.

El anuncio de la amnistía será la gota que colme el vaso

Era un 2 de noviembre, jueves, y a las 19 horas la protesta alcanzaba su punto álgido. Mucha gente, muchísimas. Banderas españolas al viento. El frio poco importaba. Sin embargo, sucedió lo impensable para la gente allí reunida. Y es que esa gente que se desgañitaba a voz en grito contra el gobierno de pronto fue gaseada por la policía nacional que a su vez comenzó a cargar contra todo aquel que allí se encontraba.

El pueblo allí reunido, sin partidos, sin asociaciones, sin una voz cantante que les guiase, provenientes de la juventud, trabajadores, jubilados, de la derecha y extrema derecha, de las posiciones políticas más extremistas, católicos, carlistas, fachas, monárquicos… y los curiosos que pasaban por ahí para “ver que se cocía” fueron testigos de las cargas policiales que comenzaron aquel 2 de noviembre.

Es decir, nada más conocerse la noticia del pacto de Pedro Sánchez con los independentistas catalanes en la que se les condonaba la deuda, rápidamente el pueblo salió a protestar. En apenas unos días había miles de personas protestando y el día 2 de noviembre se producen las primeras cargas contra la gente.

La derecha, que ya se había quejado, de inmediato comenzó a cargar contra el gobierno por la actuación policial –como hiciera la izquierda antaño-. En seguida tanto el PP como VOX quisieron monopolizar el espectro de las manifestaciones. Aquí, a pesar de todo, la gente siguió acudiendo al margen de los partidos.

Surgió así Revuelta y sobre todo un movimiento llamado Noviembre Nacional (NN). Revuelta, según dicen, es la rama juvenil de VOX mientras que Noviembre Nacional comenzó a expandirse por toda la geografía española, sus siglas en seguida sustituyeron cualquier escudo de la bandera –si es que quedaba alguna bandera con escudo-. En apenas unas semanas, las protestas se sucedieron por toda España –hasta en Bilbao, Barcelona y Pamplona por imposible que parezca- y cada vez tomaban más fuerza.

Si el día 2 de noviembre la policía cargó, el día 3 no iba a ser tranquilo precisamente, al contrario. Por las redes estallaban continuas quejas y amenazas a la policía, la gente comenzó a desligarse de la policía que comenzó a perder apoyo. Marlaska uno de los grandes señalados junto a Puigdemont y Pedro Sánchez. Las Fuerzas de Seguridad del Estado salían con la imagen gravemente dañada pues los que se estaba rebelando y manifestándose en las calles de España contra el gobierno y, ahora, contra ellos eran quienes siempre habían alardeado del típico y mítico “vivan los cuerpos del estado” “viva la policía” fachas con aplauso fácil hacia la policía y el rey, bandera constitucional en mano y en terraza, pulserita con la bandera en ambas muñecas… y ya.

Ahora había cambiado la partida. La izquierda no ha sido agredida por la policía sino la derecha o los patriotas. Además, gente mayor y jóvenes. La bandera española se había modificado –al estilo Hogar Social- y ya no lleva escudo pues ese era tachado o sobre todo sustituido por el nuevo símbolo NN o simplemente recortado. Con ello se avisaba al rey y al conjunto de la nación que aquellas protestas iban también en contra de aquellas instituciones –el rey, el gobierno y la constitución- por ser precisamente quienes permitían aquella tropelía.

El día 3, decíamos, se iba a liar parda. Tras los disturbios del día anterior la cosa iba a cambiar drásticamente, sin consecuencias políticas –ya que, a los políticos, a todos, les interesaban esas cargas-. La juventud, los radicales, y mucha más gente se sumó a las protestas convocadas para ese día. La policía desbordada tuvo que traer efectivos de las demás UIP de España para hacer frente a la batalla que se esperaba. “Habéis tocado a los abuelos, hoy vamos los nietos” rezaba un cartel en las redes sociales. Y así, comenzó todo un mes inestable, sobre todo en Madrid, lleno de altercados en la Calle Ferraz.

Sin embargo, aquellas siglas no llegaron a culminar –germinar- en un Movimiento Nacional. Esto se debió a la división de los manifestantes, su procedencia ideológica ya que esta chocaba con las demás (nacionalistas, fascistas, carlistas, católicos, peperos, fachas, constitucionalistas…) además de la edad de los manifestantes donde había chavales de 15 años y señores de 70, por ejemplo. Noviembre Nacional no salió bien también porque PP y VOX intentaron meter mano en aquel movimiento, provocando también el desinterés de la gente y su desvío hacia otra deriva, más moderada, dividiendo con ello a los manifestantes. Además, los propios manifestantes se dividieron, unos por mostrar sus siglas por encima de todo, otros porque solamente acudían a enfrentarse con la policía, otros, por el contrario, se enfrentaban entre ellos.

aquellas siglas no llegaron a culminar –germinar- en un Movimiento Nacional. Esto se debió a la división de los manifestantes, su procedencia ideológica

Además, las denuncias y las detenciones hicieron que aquel movimiento perdiese fuerza.

La duración en el tiempo, más que el 15-M, unos 4 meses, aproximadamente también fue un factor importante en la disminución de la fuerza de las protestas. Mientras que los propios manifestantes comenzaban a señalar a los “ultras”.

Los miembros de los partidos y asociaciones patriotas que habían acudido a protestar querían destacar sus siglas para que se hicieran notar, aprovechando la protesta se daban publicidad.

A pesar de todo, aquellas protestas no fueron canalizadas por un liderazgo fuerte que tuviese claro el objetivo. Ni los manifestantes estaban preparados para un combate callejero ya que no había unidad entre los propios asistentes ni una trayectoria como la extrema izquierda que estaba más acostumbrada a lidiar en estos lances. Tampoco había unidad entre ellos mismos, ya que en seguida empezaron a surgir voces que organizaban cosas por otro lado, o a diferente hora, volviendo loca a la gente, desconcertándola, favoreciendo que la fuerza de las protestas decayese.

aquellas protestas no fueron canalizadas por un liderazgo fuerte que tuviese claro el objetivo

Con el tiempo, los católicos comenzaron a organizar rezos a las puertas de la Iglesia de la calle Ferraz, dividiendo aún más las protestas.

Los cánticos se entremezclaban unos con otros, siendo difusos y con poca variedad. Se mezclaban gritos de rabia con lemas pegadizos, banderas constitucionales, preconstitucionales, históricas y banderas sin escudo. La prensa solamente mostraba los altercados entre manifestantes y policía. Los manifestantes no estaban organizados.

Así pues, lo que debía ser un movimiento que abarcase a todo el país, a todo tipo de personas, y haberse organizado, no llegó a cuajar y a pesar que las protestas duraron mucho en el tiempo, cada vez fueron menos efusivas, menos numerosas, reduciéndose a grupos minoritarios y marginales, en una calle que estuvo cortada y después volvió a ser la misma.

El espíritu de Ferraz es, en el fondo, el espíritu de NN, pero quedó en eso.

 

Conclusiones

Las protestas de Ferraz en aquel 2023 pusieron de manifiesto:

1.     La policía está a las órdenes del Estado, da igual quien mande o quien ostente el poder.

2.     Hay un cambio en la mentalidad de los grupos patriotas acostumbrados a tener a las FFSS de su lado.

3.     La bandera monárquica fue cambiada por la bandera de España sin escudo, o bien recortado o bien exhibiendo la bandera española “lisa”, poniendo de manifiesto que el pueblo ve al rey como a los demás protagonistas políticos.


  aquello que podría haber unido a los españoles contrarios al gobierno de turno se quedó en un intento, una iniciativa y, con el tiempo, en un reducto pequeño fruto de las cargas, las detenciones posteriores, la división y la duración en el tiempo

 

4.     Las protestas de Ferraz duraron más en el tiempo que el 15-M aunque careció de importancia, a nivel social y político, en comparación con el 2º movimiento.

5.     No hubo un liderazgo fuerte capaz de aglutinar a todas las fuerzas, asociaciones y partidos que protestaban. Por lo tanto, las protestas no estaban dirigidas ni coordinadas.

6.     NN, independientemente de quien lo creó, aglutinó a todas las fuerzas patriotas u opositoras al PSOE, extendiéndose su ejemplo a toda España.

7.     Los partidos mayoritarios de la derecha fueron, en gran parte, culpables de que las protestas perdieran fuerza al querer abarcar o hacerse adalides de aquellas, dividiendo a los manifestantes.

8.     Fruto de esa división se comenzó a rezar, por un lado, a señalar a los “ultras” por el otro lado, o incluso a convocarse diferentes protestas y manifestaciones en diferentes lugares u horarios.

9.     Los propios manifestantes quisieron destacar en primera línea los lemas y siglas de los partidos-asociaciones a las que pertenecían, importando más aquello que la unidad que se pretendía reclamar.

1    Aquellas protestas despertaron un espíritu militante favoreciendo que quienes no estaban acostumbrados a salir a protestar saliesen.


Por lo tanto, en resumen, todo aquello que podría haber unido a los españoles contrarios al gobierno de turno se quedó en un intento, una iniciativa y, con el tiempo, en un reducto pequeño fruto de las cargas, las detenciones posteriores, la división y la duración en el tiempo, siendo también un ejemplo en toda España.

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