Fascismo. Problemática de una definición
Fascismo. Problemática de una definición
Las palabras “fascismo” o “fascista” se utilizan, a menudo, para desvirtuar a un adversario, a un rival sobre todo político. Estas palabras se utilizan simplemente con carga peyorativa y automáticamente pierde su significado, o bien por abuso y exceso en su uso o bien por desconocimiento.
Debemos acercar nuestra mirada a los expertos en Fascismo para, de este modo, saber qué fue y qué es fascismo, para evitar cometer errores históricos y con ello evitar quedar como verdaderos ignorantes cuando escuchamos tal palabra en la televisión o cualquier medio. En este sentido, creo necesaria una lectura de los pretextos fascistas y de los historiadores del fascismo para saber quién es o quien fue fascista.
¿El fascismo es italiano y cada país tiene su movimiento propio y “genuino” diferente del italiano –englobando aquí también al comunismo debido a que la mayoría de características coinciden- siendo todos ellos “movimientos nacionales” o de “concentración nacional” con un nacionalismo y antiliberalismo bien marcados o, por el contrario, son movimientos idénticos que imitan en perfecto símil al que se ha considerado el primero de ellos, el Fascismo italiano?
No es lo mismo el fascismo italiano que el alemán, el rumano, belga, portugués o español... o, dicho de otra forma, no es lo mismo el movimiento nacional italiano que el alemán, rumano, belga…. Es necesario un análisis histórico de su surgimiento y evolución para observar que no todos fueron fascistas o que, siéndolo, no todos compartieron al 100% todas las características ideológicas que el fascismo italiano puso en marcha.
Sin embargo, a la hora de acercarnos al Fascismo, en tanto su metodología y estudio, olvidamos u obviamos el cómo surgió -no tanto el por qué-. Y es que el Fascismo se concibió de manera ambigua y fue un movimiento mas bien practico que teórico en sus inicios, nació sobre "la marcha" y después se "ideologizó". Al nacer sin unos puntos programáticos -al contrario que otros movimientos posteriores- el fascismo se ha desvirtuado y ha perdido su significado en la actualidad siendo una palabra-comodín que se utiliza según convenga.
“Problemática”
La problemática de una definición sobre el Fascismo es que este surge y después se va configurando ideológicamente. No hay unos patrones iniciales que definan la teoría fascista. Sin embargo, los discípulos europeos que lo imitan van surgiendo con una teoría, unos puntos dogmáticos establecidos. Esta premisa marcará la diferencia con todos los movimientos.
¿El Fascismo solamente es un movimiento italiano que tuvo numerosas imitaciones en Europa o fue un conglomerado de diversos movimientos de ideología nacionalista que apareció en Europa entre las décadas de los años 20 y 40 del siglo XX?
Si nos basamos en el ideario fascista, es muy difícil establecer cualquier movimiento no italiano como fascista ya que los fundadores del Fascismo establecieron su genuinidad una vez en el poder. Es un movimiento que primeramente surge por la acción y después establece una teoría, por ello, quizá resulte difícil establecer movimientos miméticos fuera de Italia.
El fascismo es la suma de nacionalismo y socialismo. A lo que hay que sumar el componente revolucionario
Al observar las características, por tanto, del resto de movimientos que surgieron tras el italiano, autores como Bolinaga (2008) resumen que: El fascismo es la suma de nacionalismo y socialismo. A lo que hay que sumar el componente revolucionario.
Es decir, completando la definición, el Fascismo seria el Movimiento nacionalista, socialista y revolucionario que surge en Italia en 1919 (San Sepolcro, Milán y Fiume, Costa Dálmata) y que se afianza en el poder a partir de 1922 y hasta 1945. de aquí extraemos que es anticapitalista, debido a su componente socialista; es anti marxista-comunista debido a su marcado nacionalismo; es violento ya que defiende postulados revolucionarios y como cualquier grupo revolucionario aboga por una visión positiva de la violencia.
Por ser anticapitalista y anticomunista se puede sacar en claro que es una tercera fuerza que se interpone, o pretende hacerlo, entre las derechas y las izquierdas y, además, entre la democracia y el parlamentarismo, entre el sistema liberal y el sistema marxista, aunque con un sistema económico indefinido que, precisamente en el Fascismo italiano, se manifestó en torno al corporativismo, mientras que en el fascismo alemán fue un sistema totalitario de control total del Estado (como en la URSS comunista), pero que en otros muchos casos se manifestó en un tímido socialismo, en un sindicalismo estatal o en un sistema de economía mixto donde intervenía el Estado pero se favorecía la propiedad privada.
El racismo en el Fascismo italiano no aparece hasta 1938, debido a su alianza estrecha con Alemania, por lo que no es una característica de este movimiento, como tampoco lo es el totalitarismo ya que Benito Mussolini no llegó a controlar la totalidad del Estado (política, economía, sociedad, cultura, religión, educación...) mientras que Hitler o Stalin, por ejemplo, si.
Por lo tanto, en resumidas cuentas, y a modo de conclusión, se puede establecer que el fascismo es la suma del socialismo, nacionalismo y revolución bajo un mismo partido político que aspira al control del Estado (no mediante la dictadura ya que los ejemplos de los fascismos triunfantes en Europa se deben precisamente al triunfo democrático -la dictadura sería una consecuencia-).
La definición -y su problemática a la hora de estudiarlo, y de ahí su confusión sobre qué es fascismo- proviene pues de dos fuentes:
1. la indefinición del fascismo primigenio y el batiburrillo de sus postulados
2. Las características comunes en el resto de grupos que lo imitaron en Europa, sobre todo, con un programa político y un ideario definido. Un hecho que nos permite sacar una conclusión general, al ver los puntos en común en los diferentes grupos.

Comentarios
Publicar un comentario