DERECHA, EXTREMA DERECHA Y FASCISMO
DERECHA, EXTREMA DERECHA Y FASCISMO
lo sorprendente es cuando se habla de “extrema derecha” para herir la sensibilidad de la gente de un país
Se ha convertido en una moda mencionar a todo aquello que se sale de lo común como Extrema Derecha. Así lo vimos en Grecia, Alemania, Hungría y Francia, entre otros ejemplos cercanos en el tiempo. Así lo vieron los medios con EE. UU. cuando Donald Trump ganó las elecciones. Sin embargo, lo sorprendente es cuando se habla de “extrema derecha” para herir la sensibilidad de la gente de un país. Y es que el sensacionalismo político y social funciona, la gente lo demanda, lo necesita. Solo hay dos vías actualmente izquierda y progresismo por un lado y Extrema derecha por el otro.
En este sentido y
refiriéndome a lo anterior, habría que matizar los rasgos de la derecha y, de
ahí sonsacar qué es lo “extremo”. Ya que si analizamos esto se observará que de
los países mencionados solo se podría hablar de “Extrema Derecha” en EE.UU., ya
que el presidente que hay actualmente se sitúa más a la derecha que el anterior
presidente o que los miembros del partido opuesto. Atendiendo a la definición
de Derecha en la RAE, en sus definiciones número 22 y 23, encontramos lo
siguiente: “En las asambleas parlamentarias, los representantes de los partidos
conservadores” / “Conjunto de personas que profesan ideas conservadoras”. Es
decir, la derecha sería la acepción ideológica en la que se englobaría a los
conservadores. Para esclarecer aún más la definición, observamos que lo “conservador”
es, nuevamente según la RAE en su acepción número 2: “En política,
especialmente favorable a mantener el orden social y los valores tradicionales
frente a las innovaciones y los cambios radicales”. En este sentido, la persona
derechista es aquella que se define como tradicional y conservadora,
aborreciendo lo “nuevo” y los cambios radicales.
la derecha sería la acepción ideológica en la que se englobaría a los conservadores
Según estas definiciones,
no se puede confundir derechismo con fascismo y mucho menos englobar al
fascismo en la “Extrema Derecha”. Pues al analizar las definiciones, la Extrema
Derecha no sería más que lo que se sitúa en el extremo del pensamiento
conservador. Es decir, la extrema derecha abogaría por un tradicionalismo
exacerbado y un conservadurismo exacerbado -hoy día también, por supuesto, un
neoliberalismo-. El fascismo, según sus planteamientos iniciales,
pretendía romper con lo tradicional y crear un orden nuevo, revolucionario y
totalitario -que abarcase la totalidad de la nación- (sobre todo el
nacionalsocialismo ya que el fascismo apenas pudo crear un ente más allá del
Estado Autoritario, mientras que el primero si que consiguió establecer un
Estado Totalitario).
no se puede confundir derechismo con fascismo y mucho menos englobar al fascismo en la “Extrema Derecha”
Sin embargo, vamos a
insistir en aquellas características ideológicas que englobaría la derecha,
según los expertos.
La derecha se caracteriza por mostrarse a favor del individualismo frente al colectivismo, que sí que defienden las izquierdas (tradicionales); suele defender la confesionalidad del Estado, aunque cada vez menos, frente al laicismo, reclamado por liberales e izquierdas; también ha defendido siempre la propiedad privada frente a la propiedad pública en muchas actividades económicas, —y, en lo económico y sociopolítico, desde la Revolución Francesa, la propiedad ha sido defendida por los liberales como esencia fundamental del Sistema Liberal, “el hombre necesita la propiedad para progresar”—; en el tema de reformar o progresar, la derecha ha mantenido cierto tradicionalismo frente a un reformismo social, acentuado no ya por la izquierda sino por sectores sociales a partir de la I Guerra Mundial; y, ligado a esto último, la derecha ha mantenido el conservadurismo frente al progresismo, este enarbolado la mayoría de las veces por las izquierdas. Aunque en los pretextos del liberalismo primitivo estuviera presente, el libre mercado y la libre competitividad se asoció con la derecha también que acogió la mayoría de los pretextos del liberalismo político y sobre todo económico.
Así, de manera resumida,
los pretextos ideológicos para considerar algo de “derechas” serían el
individualismo, la religión, el conservadurismo, el tradicionalismo, el
liberalismo económico que comprende el libre mercado, la libre competitividad y
la persecución de las riquezas mediante la propiedad, y el conservadurismo sociopolítico.
Por lo tanto, se observa que la derecha es aquella ideología defensora del
capitalismo y del liberalismo económico, así como de sus variantes actuales.
Además, sus pretextos no suelen identificarse con aquello que suponga un
compromiso social o reformista. Esta sería, brevemente -y a grandes rasgos- la
teoría.
Ahora bien. Si lo
anterior es la derecha, todo partido, asociación, formación o individuo que se
muestre más radical a estos pretextos seria englobado en la “Extrema Derecha”.
Es decir, estaríamos hablando de un discurso más conservador, más religioso, más
liberal (económicamente hablando), más individualista y tradicional. Sería un
discurso situado más a la derecha de la misma derecha.
Consecuentemente, el
fascismo quedaría fuera de ser tachado como un movimiento de “extrema derecha”
ya que se muestra contrario al liberalismo, tanto económico como político; se
muestra contrario al individualismo pues cree en lo social y estatal, abstracciones
en las que se engloba el individuo que a su vez está al servicio de ello;
además el fascismo intenta evitar el tradicionalismo pues prefiere un orden
nuevo; se muestra también contrario al sistema capitalista en tanto que el
fascismo establece un estado fuerte que controle tanto la vida política como la
económica englobando al individuo en el estado también. Es decir, en palabras
de Mussolini: “el hombre ha muerto”, haciendo referencia a ese “nada fuera de
la nación”. La nación pasa a ser la protagonista con el fascismo y el
individualismo, pues, queda fuera, al igual que las clases -esas que tanto
izquierdas y derechas se empeñan en que existan y estén enfrentadas. El fascismo
combina el socialismo, proveniente tradicionalmente de la izquierda, con el
nacionalismo, más materializado, si se quiere, en la derecha tradicional.
Es por ello por lo que
hay que hacer hincapié y diferenciar la “extrema derecha” del “fascismo”.
Una vez diferenciadas
ambas partes se puede observar que los partidos que los medios tachan de
“extrema derecha” no lo serían, y, según las apreciaciones anteriores, tampoco
serían enteramente fascistas. Sin embargo, poseen gran contenido social. En
este sentido, debido al siglo en el que estamos, creo que no se podría hablar
tampoco de fascismo ya que su cometido ideológico debería adaptarse
precisamente al momento actual y no al pasado. En tal caso, lo que conviene
saber es diferenciar una extrema derecha de un fascismo o neofascismo.
Tras todo esto, la
situación política actual española es diversa ya que hay un numeroso grupo de
izquierdas por un lado y otro derechista por otro. Y viendo el panorama de
nuestra política el conglomerado es complejo según se analice, aunque España está
dividida, igual que EE. UU., Argentina, Francia, por mencionar algunos ejemplos
actuales, en dos vertientes cada vez más irreconciliables que son la derecha y
la izquierda, ambas tendentes más a sus extremos. Sin embargo, voy a ser breve.
En España la derecha la
representan partidos como PP y C´S, a nivel nacional, mientras que PNV y la
extinta CiU lo harían a nivel autonómico. En el caso de la extrema derecha, hoy
en día y a nivel nacional, estaría representada por VOX. En este sentido, VOX
tiene planteamientos neoliberales y tradicionalistas, no pretende un Estado
totalitario ni establecer un ciclo revolucionario por lo que según las
definiciones no se le puede tachar de partido fascista. Además, VOX tiene
muchas en común con PP, por ejemplo, y mantiene el orden tradicional de la
derecha, el constitucionalismo como pilar del Estado y la confesión católica como
parte de su nacionalismo liberal son sus premisas mas importantes. Al ser
constitucionalista es, sin duda, demócrata y liberal y por ello no es
revolucionario por lo que queda fuera del espectro fascista. Se sitúa en la órbita
Milei-Bukele-Le Pen-Meloni-Trump, por ejemplo. El PP es el partido de la
derecha que sigue renqueando a rebufo de su principal opositor, el PSOE, y por
tanto, al contrario que VOX, se muestra reacio a reconvertir la derecha
española, manteniendo las consignas y manera de actuar con las que ha venido
tratando desde hace tiempo.
Por otro lado, los
planteamientos radicales se englobarían en otros sectores minoritarios en el
ámbito político, ya que carecen de representación. Estos partidos reniegan de
la derecha y en muchos casos se consideran socialistas, con gran componente
nacionalista español. Estos partidos, tachados como extrema derecha por
los medios de comunicación, están desunidos y apenas obtienen votos en las
elecciones. Cada formación tiene unos principios diferentes, aunque comparten
en común mucha carga ideológica, sin embargo, muchos de estos partidos siguen
con los pretextos de Franco. Por ello, conviene diferenciar a la derecha de la
extrema derecha y a su vez del fascismo.
En tal caso, analizando
lo que los medios llaman extrema derecha, y en muchos casos ultraderecha, y no
lo es, habría que matizar o analizar el por qué en España no está creciendo al
ritmo europeo.
Esos grupos que ni por
asomo son extrema derecha pero que se les considera así no afloran debido a:
La desunión entre sus
fuerzas políticas. Un discurso apagado en el tiempo y no evolucionado que se
pueda adaptar al tiempo presente. Mantener los pretextos políticos de una
dictadura que duró 40 años y que los españoles en su mayoría no quieren. La
desunión político-ideológica con otros partidos afines a su pensamiento. No
englobar lo común que poseen entre sí, como si ha hecho la izquierda. Además,
un hecho clave, su ámbito de actuación, en los últimos años, ha sido copado por
partidos mayoritarios como Vox o Frente Obrero, atrayendo a su discurso a
muchos simpatizantes del fascismo, ocupando el espectro político-ideológico que
les pertenecía.
Obviando lo anterior, la
extrema derecha española, como ya he vaticinado, estaría en manos de un partido
que se ha hecho un hueco en el panorama sociopolítico y que se llama VOX. Es un
partido que se ha posicionado más a la derecha que la derecha tradicional
debido a sus planteamientos radicales o poco comunes en la actualidad. Sus
principales características ideológicas y políticas serian: religiosos,
tradicionales y conservadores, patriotas y monárquicos defendiendo un estado
centralista, dentro de un liberalismo económico, o neo-liberalismo. En sus
pretensiones, aspiran a ser un partido de masas y quitar votantes a los
defraudados por la derecha. Su discurso se muestra radical y contrario a la
derecha “vieja” que hay actualmente por lo que, según ellos, van encaminados a
ser el referente político que aglutine a fuerzas derechistas y patriotas.
VOX se encuadra en la
nueva derecha, mas radical, anti globalista y populista que se asemeja a
partidos como el de Milei, Trump, Le Pen, Orban, Meloni… pero que no aspiran a
revertir el sistema constitucional. Es decir, serian disidencia controlada,
mientras que los partidos social-patriotas o nacional-revolucionarios quedarían
fuera de la sociedad por presentarse claramente, en sus discursos y estética,
como fascistas, es decir mucho mas revolucionarios y antisistema que el resto.
Los fascistas, pues,
aparte de llevar consigo un discurso atrasado en el tiempo y poco adaptado a la
realidad actual carecen de representación, mientras que la extrema derecha
-apelativo peyorativo- es aquella derecha que se muestra mas radical a la
derecha pero perteneciente al sistema. Sin embargo el discurso oficial de los
medios de llamar a todo aquello que suponga una amenaza política como extrema
derecha se ha convertido también este apelativo en sinónimo de fascismo, cuando
no tienen nada que ver, como se ha visto.
VOX no es fascista y la
extrema derecha no es fascista, ya que ambos son contrarios histórica e ideológicamente.
Es como englobar a comunistas y anarquistas en el mismo saco cuando ninguno
tiene nada que ver en sus planteamientos, partiendo de la base del primero de
ellos el Estado, que para los primeros es crucial mientras que para los
segundos es indiferente e inexistente, aunque ambos sean antifascistas, por
ejemplo.
![]() |
| logo del movimiento antifa, arraigado en la actualidad |
Sin embargo, hay que
recordar que el fascismo hoy en día, por estar perseguido y por carecer de
fuerza, además de ser una ideología atrasada en el tiempo ya que no ha sabido interpretar
los tiempos nuevos y como tal adaptar su discurso a ellos, carece de un sitio
en la actualidad y los que se consideran como fascistas son un simple reducto
carente de de visibilidad en la sociedad, siendo minorías marginales. La derecha
es lo conservador y todo aquello que mantenga sus postulados mas radicales y
exacerbados serian englobados, legítimamente, como extrema derecha sin que ello
suponga un insulto o algo peyorativo para la derecha, es simple y llanamente lo
que esta mas a la derecha que la propia derecha, de igual manera ocurre en la
izquierda, estando a su izquierda la extrema izquierda -osease, aquellos que se
posicionan con planteamientos mas izquierdistas o mas radicales dentro de la
izquierda- sin que por ello suponga algo peyorativo.
Por todo lo anterior se
puede concluir lo siguiente: la mala imagen y actuación de la derecha española
ha creado el nacimiento de planteamientos más radicales que se posicionan
todavía más a su derecha, extrema derecha, y representada por VOX. La mala
prensa que hay de esta formación les ha hecho caer en el error a los medios de
comunicación de englobarlo en el entorno de un partido “fascista” cuando no lo
es. Además, los medios de comunicación cometen el error de tachar como extrema
derecha a los partidos social-patriotas o fascistas, hecho que ha causado la
interpretación de tachar acertadamente a VOX como tal en un halo de comparar y
situar a todos aquellos que muestren planteamientos distintos a los comúnmente
habidos con anterioridad en el panorama político español.
Por ello, habría que
diferenciar entre derecha, extrema derecha y fascismo. Sabiendo, así, que no
son lo mismo.


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