El yugo y las flechas: de símbolo de unidad real al emblema del fascismo español
El yugo y las flechas: de símbolo de unidad real al emblema del fascismo español
A
simple vista, el yugo y las flechas no son simples objetos ya que, a lo largo
de la historia de España, han cargado un gran peso simbólico. Lo que nació como
una representación de unidad, compromiso y poder real, acabaría siendo
absorbido siglos más tarde por el nacionalsindicalismo español a través, primero de las
JONS y, después, de Falange Española (FE).
Y no es de extrañar ya que el
nacionalsindicalismo español buscaba esa continuidad con el pasado imperial, debido, en
gran parte a su nacionalismo católico y a la legitimación sólida de su
ideología. En este sentido, el yugo y las flechas eran los símbolos idóneos
para reflejar su ideología e identidad socio-cultural y política pues, como
veremos, reflejaban – identificaban- a toda España –Castilla y Aragón, en esa
simbiosis de coronas históricas-. Además de ello, las flechas tienen vínculo
con la guerra y el yugo con el campo, el trabajo, por lo que, a grandes rasgos,
las clases sociales y los estamentos en su conjunto quedaban representadas
también.
Los Reyes Católicos: el nacimiento del símbolo
Estamos
en el siglo XV. Se produce el matrimonio entre Isabel I de Castilla y Fernando
II de Aragón, un matrimonio que cambiará la historia. España da un paso clave
hacia su unificación, no solo territorial, sino también política, religiosa….
Para representar esa unión, ambos reyes adoptaron símbolos que, si bien eran
diferentes, estaban destinados a complementarse. Estos son el yugo, por un
lado, y las flechas, por el otro:
El yugo (con un nudo gordiano) fue
elegido por Fernando. Representaba no solo la fuerza y la estabilidad, sino
también la famosa leyenda de Alejandro Magno: cortar el nudo gordiano como metáfora de resolver un problema complejo
con decisión. En la leyenda griega, el rey Gordias, ató un carro a un poste
con un nudo intrincado que nadie podía desatar, y, según la profecía, quien lo
lograse gobernaría Asia. Cuando Alejandro Magno llegó, lo cortó con su espada,
resolviendo el problema de manera decisiva. Es por ello que cortar el nudo
gordiano se convirtió en una metáfora para resolver un problema difícil de
manera tajante.
La palabra "yugo" -en latín es iugum- no fue escogida por casualidad ya que tanto en latín como en
castellano comenzaba por la letra i/y respectivamente, encajando así con la
inicial de "Isabel" o “Ysabel” si lo miramos desde el juego de
palabras.
El yugo simboliza la unión, ya que es un mecanismo/herramienta
que sirve para unir las cabezas de los bueyes, por ejemplo. Además, es muy
utilizado y conocido en el mundo rural, en el campo.
Es decir, el yugo se refiere a la corona de Aragón, simboliza
unión y trabajo.
Las flechas, por su parte, fueron elegidas por Isabel. Un haz de flechas atadas
representaba la fuerza en la unidad: una sola puede romperse fácilmente, pero
un conjunto es resistente[1].
También simbolizaban la firmeza y el poder defensivo.
Al igual que
ocurría con el yugo, las flechas también aludían a la inicial del nombre del
monarca, en este caso, Fernando –ambos sustantivos comienzan con la letra f-.
Elegidas por la reina porque representaban la unión y, también, la guerra.
Juntas, estas imágenes eran más
que decorativas. Eran propaganda. Mostraban la voluntad de unidad entre dos
coronas, dos personalidades fuertes, y el inicio de una monarquía que aspiraba
a ser indivisible. El lema que a veces los acompañaba, "Tanto monta", reforzaba esta paridad entre los reyes.
Pues el “tanto monta, cortar como desatar”, va unido al comentado nudo gordiano
y es un lema introducido por Fernando el Católico y viene a significar
precisamente eso: ¿Qué más da una cosa que la otra? Aludiendo no tanto al
proceso como si al fin -los medios utilizados para resolver un problema no son
importantes frente a la solución de este-. Al unirse en matrimonio Fernando e
Isabel –los Reyes Católicos- el lema “tanto monta” pasó a “tanto monta, monta
tanto… Isabel como Fernando”, es decir, mandaba igual Isabel que Fernando ¿Qué
más da cortar el nudo que desatarlo? En resumidas cuentas.
Al unirse, pues, el yugo y las
flechas, se generaba una divisa, una heráldica, una simbología, quedando
Castilla y Aragón unidas, la Y (Ysabel) y la F (Fernando) en el mismo escudo,
la unidad, unión, el campo y la guerra –la comida y materia prima (aludiendo al
campo) así como la defensa y protección del reino (las flechas, que
simbolizaban defensa, guerra…)-.
O séase, el yugo y las flechas
dejan de manifiesto algo más que una simple unión, dejan de manifiesto la
unidad de un reino, la paridad, la igualdad entre monarcas… un símbolo de
unidad y unión frente al feudalismo imperante anteriormente, frente a los
señoríos… ahora mandan los reyes y Castilla y Aragón han unificado España.
el nacionalsindicalismo español buscaba esa continuidad con el pasado imperial, debido, en gran parte a su nacionalismo católico y a la legitimación sólida de su ideología. En este sentido, el yugo y las flechas eran los símbolos idóneos para reflejar su ideología e identidad socio-cultural y política
Del Renacimiento al olvido simbólico
Durante
siglos, el yugo y las flechas aparecieron en escudos, monedas y documentos
reales. Sin embargo, con el paso del tiempo y el cambio de dinastías, el
símbolo perdió protagonismo. Fue recordado como parte del imaginario de los
Reyes Católicos, pero sin una presencia política activa. Los Borbones, la
Ilustración, el siglo XIX, guerras napoleónicas, guerras carlistas, republicas…
dejaron en el ostracismo estos símbolos.
Hasta que llegó el convulso siglo
XX.
El renacer bajo el falangismo
En los
años 30, en plena crisis de la Segunda República Española, nació un nuevo
movimiento político: la Falange Española
de las JONS, fundada por Ramiro
Ledesma Ramos, Onésimo Redondo Ortega y José Antonio Primo de Rivera, entre otros, de la fusión de las JONS
(Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista) y Falange Española (FE). Este
movimiento se inspiraba en los fascismos y movimientos nacionalistas y
revolucionarios de la Europa de entreguerras y buscaba rescatar la grandeza de
España, entre otras tantas cosas. En este sentido, la búsqueda de un pasado
glorioso en que inspirarse no era una novedad pues, como ya hicieran Mussolini o Hitler, entre otros, FE de
las JONS aspiraba a reconstruir la “vieja” política que, según ellos, suponía un
impedimento a sus intereses. Si el Fascismo
de Mussolini se basó en la simbología de la Roma Antigua como se observa en el fascio, las águilas… y
Hitler en los germanos, arios… tal y
como pone de manifiesto la esvástica,
las ruedas solares, las runas… FE de las JONS buscaría también viejos símbolos
que transmitieran unidad, disciplina y una idea glorificada de la
"esencia" nacional.
Es ahí donde reapareció el yugo y las flechas adoptándolo FE de
las JONS como uno de sus emblemas principales, dándole un nuevo sentido. Ahora,
las flechas no eran solo símbolo de unidad, sino también de lucha. El yugo
evocaba la idea de orden y ambos debían crear, como en los Reyes Católicos, la simbología
de un ideal nacional.
tras la guerra civil española, el Franquismo oficializó muchos símbolos, sobre todo de aquellas “familias” que ayudaron a Franco en la guerra como los carlistas o los falangistas, siendo el yugo y las flechas uno de ellos
Este uso fue especialmente
hábil: al tomar un símbolo vinculado con los Reyes Católicos, la Falange se
apropiaba de la narrativa fundacional de España como nación unificada, católica
y fuerte. No era casualidad: los fascistas españoles buscaban proyectar
continuidad histórica, legitimidad y destino.
Tal y como destaca Cesar
Cervera en ABC (2019), la elección del símbolo del yugo y las flechas como
emblema del nacionalsindicalismo español no proviene de los nacionalistas
españoles, como se ha venido creyendo (Giménez Caballero o Sánchez Mazas), sino
más bien de un socialista, Fernando de los Ríos. El escritor, político,
jurista, diplomático y catedrático, figura importante en el socialismo español –proponía
un socialismo humanista a través del reformismo-, quien se había formado en la Institución
Libre de Enseñanza de Giner de los Ríos, en una clase en la Universidad de
Granada en 1931 llegó a decir que “de haber un fascismo en España este
empelaría el yugo y las flechas como símbolo y no el fascio romano”. En aquella clase estaba como alumno Juan Aparicio –jonsista de primera hora- quien trasladó
la idea a la cúpula directiva del movimiento. Esta idea fue aprobada por
unanimidad y tanto Ramiro, primeramente (las JONS de Ramiro y Onésimo fueron
las primeras en adoptar y portar el símbolo del yugo y las flechas), como José
Antonio, después (FE, al unirse con las JONS, adopta los símbolos de estas, aunque
luego hayan pasado al imaginario colectivo como símbolos falangistas), vieron
con buenos ojos aquello. Desde entonces, el yugo y las flechas que los Reyes Católicos
habían adoptado por separados en su heráldica ahora se unían en un mismo símbolo
enarbolado por el nacionalsindicalismo español, en esa búsqueda de un pasado
glorioso español, en ese uso de unos símbolos históricos que pretendían representar
la unidad, el campo y la guerra, al obrero y campesino y al estudiante….
Sin embargo, tras la guerra civil española, el
Franquismo oficializó muchos símbolos, sobre todo de aquellas “familias”
que ayudaron a Franco en la guerra como los carlistas o los falangistas, siendo
el yugo y las flechas uno de ellos. Se convirtió, así, en uno de los símbolos oficiales
del Nuevo Régimen, apareciendo en banderas, monumentos, uniformes, monedas…
siendo –como otros tantos- asociado al régimen y perdiendo su significado
inicial.
Hoy
En la
actualidad, el yugo y las flechas siguen provocando cierta controversia. Aunque
su origen es anterior al jonsismo, falangismo,
nacionalsindicalismo y franquismo, la memoria histórica ha quedado marcada por
su uso en este último.
Sin embargo, como se ha
explicado, el uso inicial del yugo y las flechas se observa en los Reyes Católicos,
aunque haya sido el movimiento político, y después partido, FE de las JONS,
quien, tras varios siglos, lo haya rescatado, uniendo ambos en un solo símbolo.
Por su parte, el franquismo oficializó muchos símbolos de aquellos movimientos
que lo ayudaron en la guerra, quedándose el yugo y las flechas como símbolos asociados
al Régimen en una visión maniquea de la historia, pues, si bien es cierto que
el franquismo lo usó, este símbolo pertenece a las JONS y, anteriormente, por
separado, a los Reyes Católicos, quienes, según las fuentes actuales, fueron
los primeros en utilizarlo en la heráldica de la historia de España.
En conclusión, con la historia
en la mano, e intentando ser objetivo, creo que se deberían comprender los símbolos
–no solo estos- en toda su trayectoria, evolución, historia, es decir, en el
tiempo, desde que surgen hasta que se adoptan, cambian, se asimilan… por otros
grupos, movimientos… y se instrumentalizan para otros propósitos, pues la
historia es la que es y, aunque no podemos cambiarla, si podemos estudiarla y
analizarla para comprenderla mejor.
[1]
El número de flechas que usó en su divisa Isabel osciló, según la ocasión, de
cinco a once (el número de letras de Fernando en latín), CERVERA, C., ABC,2019,
https://www.abc.es/historia/abci-yugo-y-flechas-simbolo-falange-tomo-reyes-catolicos-sugerencia-socialista-201911112309_noticia.html


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