Franco. El Franquista

 Franco. El Franquista

    En esta sociedad nos enfrentan constantemente con una guerra de hace aproximadamente unos 90 años. Se usa el comodín de Franco para culparle por una (mala) gestión en la actualidad. Nos dicen que en España hubo fascismo, y lo habría, pero no en el gobierno. Y es aquí donde hay que entrar de lleno ya que Franco no fue fascista y los que eran fascistas, falangistas más bien, eran una minoría y siempre fueron una minoría, al menos en España. Y así nos tienen los unos y los otros constantemente, enfrentados y divididos ya que es de donde sacan redito político para sus fechorías. El nombre de Franco se utiliza constantemente y al final no sabemos quién era o si verdaderamente existió. Existió claro que sí, pero siendo honestos con la Historia no se le puede tachar de fascista por el mero hecho de haber usado el “saludo a la romana”.

Franco fue un dictador, católico y conservador, que gobernó España durante unos 40 años. Además, según la época, su régimen se puede dividir en varias etapas, el I Franquismo, el II Franquismo… la época de imitación del fascismo –imitación-, la época de los tecnócratas, el aperturismo, los moderados…. Y habría que centrarnos en analizar cada una de ellas. Sin embargo, para no aburrirnos, vamos a examinar el I Franquismo ya que es la etapa del régimen en la que el dictador coquetea con Hitler y Mussolini, y se acerca al Eje. Esta etapa finaliza en 1942 y 1943 aproximadamente, abandonando el “coqueteo” con el fascismo en 1945 cuando este cae y pasando a un aislamiento internacional.

Franco no fue fascista y su régimen tampoco, ya que se engloban en una tradición histórica y política de finales del siglo XIX y el siglo XX en la que un dictador, autócrata, se hace con el poder con ayuda del ejército

A partir de ese momento, el régimen no puede ser considerado como fascista debido a muchos factores. Sin embargo, la duda o la confusión, la ignorancia impuesta desde arriba, proviene durante el I Franquismo donde se hace hincapié en los símbolos fascistas, la uniformidad, los desfiles, la ayuda internacional –recibida primero en la guerra civil y la prestada, después, en la II Guerra Mundial-… sin embargo debemos analizar unos factores que se aprecian en los movimientos fascistas tanto de primera ola como posteriores para desvincular a Franco y su régimen, el Franquismo, del fascismo.


Por ello, como se verá a continuación a través de las características y comparación del fascismo, Franco no fue fascista y su régimen tampoco, ya que se engloban en una tradición histórica y política de finales del siglo XIX y el siglo XX en la que un dictador, autócrata, se hace con el poder con ayuda del ejército –un gobierno militar, o de concentración nacional-, como se puede observar en los gobiernos de Perón en Argentina, Pinochet en Chile, Antonescu en Rumania, Fidel en Cuba….

Franco no fue fascista y los que eran fascistas, falangistas más bien, eran una minoría 

 

Rasgos del Fascismo. La toma de poder

Los Fascismos de Primera Ola, el soviético[1], y después el italiano y el alemán, que son los fascismos que triunfaron nos sirven de guía para analizar el resto de fascismos.

Hay un problema a la hora de estudiar el Fascismo y es que este nace sin una ideología definida, sin un ideario plasmado sobre el papel, al menos el fascismo italiano. Una vez en el poder desarrolla sus puntos y programa ideológico. Sin embargo, sus negaciones son las que nos permite definirlo.

Por tanto, algunas de las características que definen al fascismo son:

1.   1. Es un movimiento de Tercera Posición, contrario a las Derechas e Izquierdas, al capitalismo y al comunismo (marxismo)[2].

2.   2. Es un movimiento anti-liberal y anti-demócrata.

3.   3. Se estructura de manera paramilitar, surge una milicia revolucionaria (jerarquizada y organizada, además uniformada) al margen del ejercito oficial, el ejército estatal. Es la milicia la que hace la revolución.

4.   4. Imagen de un líder. El líder es el salvador de la patria, la cara visible de la revolución (Lenin, Mussolini, Hitler, Leon Degrelle, Codreanu, Pavelic, Mosley…). El líder es quien se identifica con el partido y el Estado, quien ordena y al que hay que obedecer. Es el director de las masas.

5.  5. El partido-milicia debe tomar el poder para asentar su ideario en él, la Conquista del Poder, Conquista del Estado.

6.  6. Es un movimiento que desecha la idea de la lucha de clases, no debe haber lucha de clases ya que todas sirven a la causa de la revolución (nacional), la Nación es la proletaria, no el obrero[3].

7.  7. Nacionalismo. Pero un nacionalismo revolucionario y radical. La nación es todo, nada fuera de la nación. La nación es la proletaria, a la que hay que salvar mediante la revolución.

8.  8. No se crean gobiernos de concentración nacional, el Fascismo es el gobierno, surge la idea de autoritarismo, totalitarismo y autocracia. Es decir, no depender de nadie y aspirar al control total del Estado, sociedad….

9.   9. Regeneracionismo político. Se combate contra la “vieja política” que es la causante de la crisis. Los partidos no existen, solo las masas. Tampoco se persigue el individualismo sino la comunidad. Se fomenta el mérito y esfuerzo como valores unidos al pueblo.

     10. Socialismo. Aparece el concepto de un socialismo nacional, no marxista.

11 11. El partido-milicia depende del líder y se estructura en escuadras, “nidos”, centurias….


Franco y la toma de poder. Diferencias

    Franco asume el poder a través de una guerra civil. El ejército le da el mando y se convierte en el general de los ejércitos. Con el tiempo, el partido con más fuerza en el sector católico, los Tradicionalistas Carlistas –El Requeté- y, el partido “fascista” (nacional-sindicalista), FE de las JONS estaban descabezados, es decir sin sus líderes por lo que Franco asumió el mando único de ellos –y de todos- englobándolos en un mismo partido, fusionándolos en 1937. En esta fusión entraban los demás partidos y formaciones (derechistas, monárquicos, católicos…) pues era el único partido permitido “FET de las JONS”. Con ello unía a Falange y a los Carlistas en un mismo partido, englobando en el a todos los demás.

Es decir, Franco toma el poder a través del ejército. No hay un partido revolucionario (Fe de las JONS) que tome el poder. No adapta su ideario –indefinido-, ya que no es el líder de un partido, para identificar sus propósitos a los del Estado. Da un golpe de Estada a través de una sublevación o levantamiento militar pero no es apoyado por el ejército en su totalidad. Asume el control del ejército primero y después se inventa un partido por medio de dos partidos que ya existían para hacerse con el mando, descabezando a ambos, aprovechando la coyuntura de que no tenían lideres –o estaban muertos o exiliados-. A partir de entonces, ese partido será el único válido en España –un gobierno nacional-  y Franco será el jefe del ejército, del Estado y del partido controlando los poderes, pero denominando su régimen como una democracia orgánica –es decir, por medio de las instituciones sociales como la familia, el sindicato y el municipio-. La democracia orgánica no la inventa Franco, sino que se fija en la Italia de Mussolini o en la dictadura de Primo de Rivera y sirve para legitimar el Régimen a ojos del mundo, ya que al tener la consideración de democracia no es un sistema dictatorial y establece que tanto la familia y el municipio y, después, el sindicato son entes donde la gente se agrupa y asocia y, por tanto, se toman medidas y elecciones. Es similar al Corporativismo.

Franco toma el poder a través del ejército. No hay un partido revolucionario que tome el poder

Por otro lado, no hay una revolución que eleve al partido-milicia al poder, ni siquiera Franco es partidario de una revolución, al contrario. Es un régimen reaccionario y tradicionalista, católico con reformas sociales, donde tuvo mucho peso el nacional-sindicalismo.

Franco es un dictador, un autócrata, que gobierna según los avatares del momento, según el contexto internacional.

No se puede considerar fascista porque no toma el poder, ni pertenece al partido-milicia revolucionario y por tanto no se ve en la tesitura de identificar el ideario del partido con el régimen-Estado. De igual manera ocurrió en Grecia, Portugal, Rumania, Francia, Turquía, Cuba… son los militares los que asumen el poder y gobiernan con gobiernos de concentración nacional o nacionales para frenar al comunismo en un momento dado asumiendo el control del poder en su mayoría o íntegramente.

En España, pues, el partido-milicia revolucionario que debía hacerse con el poder no lo hizo, era una minoría debido a que las derechas y los católicos habían copado el hueco al que FE de las JONS aspiraba tanto en la política como en las calles, asumiendo discursos, estética y simbología del Fascismo. Además, el partido-milicia carecía de sus principales líderes que o bien estaban en la cárcel o bien estaban muertos, es por ello que Franco hábilmente fusiona a los dos grandes partidos que le ayudaron a ganar la guerra asumiendo el poder de ambos. Es decir, el fascismo español fue utilizado por Franco para ganar la guerra quedando sus símbolos como símbolos del Régimen.

A Franco, además, no le interesaba que nadie le hiciera sombra y llegó a ostentar el poder efectivo y de manera completa en España durante unos 40 años. Su régimen se basó en el catolicismo nacional y en las reformas sociales –muchas de ellas provenientes del nacionalsindicalismo- bajo la denominación de Democracia Orgánica (corporativismo si se quiere).

En el momento que los aliados del Eje van perdiendo la guerra y retrocediendo, Franco cambiará su postura internacionalmente, siendo un aliado anticomunista, pero nunca fascista. Por intereses políticos, se convirtió en aliado de EE.UU., que a su vez era enemigo de Italia y Alemania.



[1] El movimiento revolucionario de los soviets era marcadamente comunista, o marxista, sin embargo, asciende al poder como después lo hará el Fascismo, mediante la revolución para, posteriormente, identificar al partido con la revolución y a esta con el Estado, es decir, el partido y el Estado serán lo mismo, sinónimos.

[2] Aquí no entraría el movimiento soviético de Lenin, aunque con Stalin el internacionalismo marxista se cambia por un giro hacia el nacionalismo soviético-ruso.

[3] Esta idea choca también con la idea de Lucha de Clases del marxismo.

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